Después de la crisis de los cuidados
La pregunta inicial de una conferencia titulada “Después de la crisis de los cuidados” en la Universidad de Pensilvania los días 15 y 16 de noviembre de 2018 fue “¿Cómo sería una relación equitativa entre trabajadores de cuidados, empleadores y sociedad?”, única por reunir a académicos y activistas.

Comenzó el jueves por la noche con la proyección del muy conmovedor vídeo Care, sobre trabajadores de cuidados a domicilio, seguido de un panel de discusión con representantes de la National Domestic Workers Alliance, United Home Care Workers of Pennsylvania y Hand in Hand.
Muchas presentaciones excelentes; mencionaré solo algunas enlazables particularmente relevantes para mis propios intereses:
- Allison Hoffman situando los riesgos económicos del cuidado de personas discapacitadas y ancianos frágiles en un marco jurídico y político más amplio;
- Norma Coe (y coautores) con un análisis nuevo e interesante de los efectos del cuidado informal sobre el trabajo y los salarios;
- Julia Ticona (y coautor) sobre los impactos contradictorios de la plataforma digital care.com.
Estaba programada para una charla sobre la penalización de los cuidados y la prima del poder, pero decidí en su lugar centrarme en la pregunta inicial, que sentí invitaba a una muy necesaria reflexión estratégica sobre cuestiones fundamentales: creo que los investigadores y activistas de los cuidados deberían elaborar conjuntamente una “AGENDA DE CUIDADOS” detallada que abarque el cuidado remunerado y no remunerado para todas las edades, desde la educación infantil temprana hasta la atención sanitaria, pasando por la educación superior pública y las necesidades de los ancianos frágiles…
¿Cómo sería esta agenda? Intentaré volver a esta pregunta en futuras entradas. Mientras tanto, gracias a Pilar Gonalons-Pons y sus colegas por un evento excelente.
Puede encontrar el programa aquí (¡espero que permanezca disponible!)