¿Sufre de T baja?

Síndrome de baja compensación total. No es usted. Es la economía: una epidemia silenciosa que afecta al 51 % de la población.

¿Se siente cansada a final de mes, incluso cuando ha trabajado tan duro como todos los que le rodean? ¿Le cuesta permitirse el mismo estilo de vida que sus colegas varones, pese a tener cualificaciones idénticas? ¿Ha notado una brecha persistente entre su esfuerzo y su recompensa —una especie de techo invisible que nadie se atreve a reconocer en voz alta?

Puede que esté sufriendo T bajasíndrome de baja compensación total.

Compruebe sus síntomas:

Si experimenta tres o más de estos síntomas, hable con su empleador o, mejor aún, con su representante sindical.

La evidencia científica es clara.

La T baja no discrimina. Afecta a las mujeres en la sala de juntas y en la sala de descanso. En la planta del hospital y en el aula. Se presenta con tasas elevadas entre mujeres racializadas, madres solteras y cualquier persona cuyas decisiones reproductivas sean visibles para Recursos Humanos.

Los investigadores creen que la T baja puede estar causada por una compleja interacción de factores históricos, inercia institucional y la extendida creencia social de que el cuidado —de los niños, de los pacientes, de los padres mayores, de los colegas en apuros emocionales— no es realmente trabajo.

Si no se trata, la T baja puede dar lugar a:

¿Qué puede hacer?

Por desgracia, la T baja no puede tratarse con un gel tópico. No se aplique AndroGel. No ayudará. La causa subyacente de la T baja no es hormonal. No es una carencia personal. No puede corregirse negociando con más asertividad, vistiendo de forma más estratégica o encontrando a un mentor que le explique la cultura tomando un café que ni siquiera le ofrecieron.

La T baja es una afección sistémica que requiere un tratamiento sistémico: legislación sobre transparencia salarial, infraestructura de cuidados universal, revalorización de las ocupaciones feminizadas y la idea radical de que el precio de mercado del trabajo nunca ha sido ideológicamente neutral.

Pregunte a su senador si la reforma estructural es adecuada para usted.

Los efectos secundarios del tratamiento pueden incluir: incomodidad corporativa, actividad de lobby y artículos de opinión en el Wall Street Journal sobre la muerte de la meritocracia.

Esta obra está bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional. Ilustración de Nancy Folbre.

Share:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *