Teorías del valor

¿Qué pasaría si todos los padres y madres de los EE. UU. se levantaran una mañana y se pusieran en huelga, exigiendo un mayor reconocimiento y apoyo para el trabajo que realizan?

Es una pregunta un tanto estrafalaria, pero llama la atención sobre un tema central de la investigación sobre los cuidados: la infravaloración (incluso podría denominarse “no valoración”) de los cuidados que se prestan fuera del mercado. El tiempo que los progenitores dedican a sus hijos, por ejemplo, no lleva una etiqueta de precio adherida. Sin embargo, si los padres no pudieran proporcionar ese tiempo, alguien tendría que comprar un sustituto para ello.

Dado que disponemos de algunos datos empíricos que muestran cuánto tiempo dedican, de media, los padres y madres de los EE. UU. a sus hijos, no resulta difícil multiplicar el número de horas empleadas por una tasa salarial hipotética y obtener una estimación aproximada del límite inferior del valor de los servicios parentales. Para conocer algunos detalles pormenorizados, consulte mi nuevo libro, recién publicado por Harvard University Press, Valuing Children: Rethinking the Economics of the Family.

El objetivo de este ejercicio NO es argumentar que todos los padres deberían recibir un salario por su trabajo, sino ayudar a analizar las formas en que los cuidados no remunerados subvencionan nuestra economía de mercado. ¿Qué determina la oferta de servicios de cuidados no remunerados? Pocos padres se declaran literalmente “en huelga”, pero algunos progenitores no custodios y no involucrados sí que fracasan literalmente en el desempeño de su labor. Asimismo, la paternidad y la maternidad son cada vez menos universales: en la mayoría de los países prósperos, incluidos los EE. UU., el porcentaje de mujeres adultas que optan por no criar hijos está creciendo. Y las tasas de natalidad globales se sitúan ahora muy por debajo de los niveles de reemplazo en muchos países, incluidos Italia, España, Japón y Corea.

El alcance para la investigación empírica sobre estas tendencias es enorme, y tengo previsto abordar algunos temas específicos en futuras publicaciones y páginas enlazadas. Pero cuanto más trabajo en cuestiones de valoración de los cuidados, más me sorprende el dilema filosófico: ¿cómo deberíamos definir el valor de cualquier bien o servicio, independientemente de su precio de mercado?

Esta es la pregunta que los economistas políticos clásicos como David Ricardo abordaron a principios del siglo XIX, y considero que es importante revisitarla desde una perspectiva feminista. Por lo tanto, este blog incluirá debates sobre historia intelectual, así como investigaciones empíricas más relacionadas con las políticas públicas.

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