Revalorización, no devaluación
Invoco a un inversor multimillonario para llamar su atención sobre una divergencia particularmente importante entre valor y precio: los bajos salarios de los cuidados.

En una reciente incursión en las reuniones de la American Sociological Association en la ciudad de Nueva York, organizadas por la presidenta Mary Romero, preparé una presentación de PowerPoint que vincula la devaluación del trabajo de cuidados con el débil poder de negociación de los trabajadores de los cuidados, relacionado a su vez con las características específicas de dicho trabajo.
Los sociólogos tienden a enfatizar la devaluación cultural de los cuidados, fuertemente marcada por el género, junto con la vulnerabilidad de los trabajadores de bajos salarios (incluidos muchos inmigrantes y personas de color) que los prestan. Coincido en que estos factores son importantes, pero considero que deben situarse en un análisis más amplio de los mecanismos institucionales que afectan al poder de negociación de todos los trabajadores. Por una parte, dicho análisis podría ayudar a generar simpatías, y quizás incluso alianzas, entre trabajadores de los cuidados con salarios relativamente altos, como profesores y enfermeros, y otros, como los trabajadores del cuidado infantil y de ancianos.