La tiranía de (algunas) métricas
Este nuevo libro de Jerry Z. Muller (Princeton University Press, 2018) explica de forma excelente lo que sucede cuando los responsables políticos se basan excesivamente en medidas de rendimiento simplistas.

Jerry Z. Muller ofrece ejemplos convincentes de diversos ámbitos, que van desde escuelas y hospitales hasta departamentos de policía, el ejército y la ayuda exterior. Su introducción sobre la serie de televisión de 2002-2008, The Wire, es especialmente memorable.
Me gustaría que hubiera dicho más sobre cómo el género entra en esta historia: las mujeres tienden a especializarse en trabajos de género donde el rendimiento es especialmente difícil de medir (por ejemplo, salud, educación, cuidado infantil). Los hombres tienen más probabilidades de acceder a trabajos con un claro marcador de rendimiento, aunque el trabajo policial y militar (también altamente generizado) son excepciones. En una economía de mercado competitiva, la motivación intrínseca, por valiosa que sea, puede convertirse en un pasivo económico. Y, paradójicamente, un esfuerzo de medición demasiado escaso puede ser tan problemático como uno excesivo, como ocurre con la infravaloración del tiempo dedicado al trabajo de cuidados y la renuencia a desarrollar alternativas al Producto Interior Bruto como árbitro del éxito económico. La ausencia de esfuerzo de medición también puede conducir a la tiranía. Quiero mejores métricas en lugar de simplemente más o menos. Estoy bastante seguro de que Muller estaría de acuerdo; en cualquier caso, le agradezco sus historias de advertencia sobre mediciones bien intencionadas que salieron mal.