Coronavirus y la fragilidad de la economía estadounidense
El Roosevelt Institute organizó un chat en Twitter el viernes 29 de marzo y me invitó a participar, junto con unas veinte personas más (bajo el hashtag #ProgressingAhead).
Como novata en Twitter, me pareció un poco caótico, como un videojuego al que nunca había jugado antes. Pero el tumulto sí me ayudó a aclarar mi pensamiento sobre algunas cuestiones de gran calado. La primera pregunta que publicaron fue: “De manera llamativa, la crisis de la #COVID19 ha puesto al descubierto la fragilidad de la economía de EE. UU. y las inmensas disparidades de poder incorporadas a nuestro contrato social. ¿Cómo se está manifestando esta fragilidad en la forma en que el #coronavirus está afectando a nuestra economía?”

Mis tres tuits en respuesta:
La desigualdad extrema reduce la oferta de confianza y solidaridad. La pandemia incrementa la demanda de confianza y solidaridad. Las fuerzas del mercado no pueden resolver este desajuste, y la economía centrada en el mercado induce a error. Un problema similar con el cambio climático…
Ninguna buena acción queda sin castigo. El altruismo es obligatorio para algunas personas, opcional para otras. Las trabajadoras de cuidados se convierten en carne de cañón. El comandante en jefe elogia su valentía y les asegura que van a ganar la guerra porque él es un líder tan grandioso.
Las mujeres representan una proporción desmesurada tanto de las trabajadoras de cuidados remuneradas como de las no remuneradas. A menudo son las cuidadoras de último recurso. Y, por lo general, no cobran en función del valor de la unidad de cuidado prestada. ¿Y nos preguntamos por qué ganan menos dinero que los hombres?
La última pregunta:
“¿Cómo introducimos cambios —tanto en la respuesta inmediata al #coronavirus como en la recuperación a largo plazo— que avancen hacia la resiliencia y la inclusividad económicas una vez que se estabilicen las crisis económica y sanitaria?”
Mi respuesta final:
Construir confianza y solidaridad, incorporar a la discusión de políticas las desigualdades basadas en el género, la raza, la etnia y la ciudadanía, y fortalecer las coaliciones progresistas.
No compartiré aquí las respuestas de otras personas porque eso se siente como una apropiación, pero hubo muchas muy buenas. Puede encontrarlas en Twitter si busca el hashtag #ProgressingAhead.