{"id":6275,"date":"2025-11-25T17:03:57","date_gmt":"2025-11-25T17:03:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/el-cuidado-es-infraestructura-climatica-informe-desde-la-cop30\/"},"modified":"2026-09-11T13:02:43","modified_gmt":"2026-09-11T13:02:43","slug":"el-cuidado-es-infraestructura-climatica-informe-desde-la-cop30","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/el-cuidado-es-infraestructura-climatica-informe-desde-la-cop30\/","title":{"rendered":"El cuidado es infraestructura clim\u00e1tica: informe desde la COP30"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La COP30 marc\u00f3 un punto de inflexi\u00f3n simb\u00f3lico en el debate clim\u00e1tico internacional. Por primera vez, el cuidado gan\u00f3 visibilidad como dimensi\u00f3n esencial de la adaptaci\u00f3n y de una transici\u00f3n justa. Este nuevo enfoque dej\u00f3 claro que las respuestas a la crisis clim\u00e1tica no dependen \u00fanicamente de tecnolog\u00edas y metas de carbono, sino tambi\u00e9n de la capacidad de cuidar a las personas, los territorios y los ecosistemas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado es la primera y \u00faltima l\u00ednea de defensa frente a la crisis clim\u00e1tica. Sostiene la continuidad de las relaciones y las condiciones para la regeneraci\u00f3n del planeta. Este trabajo es realizado principalmente por mujeres, personas negras, pueblos ind\u00edgenas y comunidades tradicionales y marginadas. Incorporar el cuidado como infraestructura clim\u00e1tica significa reconocerlo como parte de las soluciones, no meramente como una consecuencia social de las emergencias ambientales. Pero la agenda del cuidado est\u00e1 tambi\u00e9n directamente vinculada al trabajo decente y a una transici\u00f3n justa.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo de cuidado, remunerado o no remunerado, sostiene la vida, las econom\u00edas y los territorios. Sin embargo, permanece invisible, infravalorado y profundamente distribuido de manera desigual. En regiones como Am\u00e9rica Latina y el Caribe, las mujeres realizan de tres a cinco veces m\u00e1s horas de cuidado no remunerado que los hombres. En Brasil, el 91 % de las trabajadoras dom\u00e9sticas son mujeres, y el 65 % de ellas son negras, lo que pone de relieve c\u00f3mo las desigualdades de g\u00e9nero, raza y clase estructuran el trabajo que sostiene la dignidad humana. Se trata, por lo tanto, de un trabajo feminizado y racializado.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cambio clim\u00e1tico agrava esta realidad. La intensificaci\u00f3n de eventos extremos, los impactos en la salud, la escasez de agua y alimentos y el desplazamiento de comunidades incrementan el tiempo y el esfuerzo dedicados al cuidado, una carga que recae principalmente sobre las mujeres en territorios perif\u00e9ricos, rurales, ribere\u00f1os e ind\u00edgenas. Al mismo tiempo, estas mujeres lideran acciones comunitarias de adaptaci\u00f3n, protecci\u00f3n de la biodiversidad y construcci\u00f3n de resiliencia, a menudo sin reconocimiento ni remuneraci\u00f3n justa.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo Plan de Acci\u00f3n de G\u00e9nero de la Convenci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC), actualmente en discusi\u00f3n, reconoce por primera vez el trabajo de cuidado como una cuesti\u00f3n emergente esencial para la igualdad de g\u00e9nero y la acci\u00f3n clim\u00e1tica. Este paso hist\u00f3rico requiere compromiso pol\u00edtico para traducirse en financiaci\u00f3n, formaci\u00f3n y participaci\u00f3n efectiva de las mujeres cuidadoras y trabajadoras en la toma de decisiones clim\u00e1ticas y econ\u00f3micas. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la conferencia, Bel\u00e9m se convirti\u00f3 en el escenario de una experiencia sin precedentes que reuni\u00f3 a colectivos, organizaciones y redes del Sur Global para afirmar que no existe futuro posible sin cuidado. Las actividades se descentralizaron, extendi\u00e9ndose por barrios e islas de la regi\u00f3n metropolitana. El barrio de Jurunas, en las afueras de Bel\u00e9m, acogi\u00f3 el primer pabell\u00f3n en la historia de las COP dedicado al tema.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las experiencias reunidas en estos espacios demostraron que una transici\u00f3n justa ya est\u00e1 ocurriendo, incluso antes de ser reconocida. Pr\u00e1cticas como huertos comunitarios, cocinas colectivas, redes de escucha y mutir\u00f5es de cuidado expresan una pol\u00edtica de los comunes que conecta arte, cultura y regeneraci\u00f3n social. Donde hay cuidado, hay adaptaci\u00f3n. Cada acto cotidiano de cuidado es tambi\u00e9n una semilla de resiliencia.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que esta perspectiva avance, es necesario confrontar las estructuras que producen tanto la crisis clim\u00e1tica como las desigualdades del cuidado: el patriarcado, el colonialismo y el modelo econ\u00f3mico centrado en la explotaci\u00f3n. Una transici\u00f3n verdaderamente justa es aquella que sit\u00faa la sostenibilidad de la vida en el centro de las pol\u00edticas econ\u00f3micas y ambientales, reconociendo el papel vital de las mujeres, las comunidades y todas aquellas personas que cuidan de la vida humana y de la naturaleza. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El debate internacional sobre el cuidado est\u00e1 tambi\u00e9n actualizando sus fundamentos conceptuales. El conjunto de las llamadas &#8220;5 R&#8221; \u2014Reconocer, Reducir, Redistribuir, Recompensar y Representar\u2014 necesita ampliarse para incluir Resiliencia, Recursos y Reparaciones. La resiliencia reconoce que los sistemas de cuidado deben ser sostenibles; los recursos garantizan una financiaci\u00f3n adecuada; y las reparaciones apuntan a corregir las injusticias hist\u00f3ricas que afectan a las trabajadoras del cuidado.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas ideas refuerzan la urgencia de promover inversiones en infraestructura p\u00fablica de cuidado y sistemas integrados que fortalezcan la resiliencia social y ambiental. Es tambi\u00e9n esencial garantizar la participaci\u00f3n efectiva de mujeres, cuidadoras y trabajadoras en las negociaciones clim\u00e1ticas y en los espacios de toma de decisiones, y asegurar que el nuevo Plan de Acci\u00f3n de G\u00e9nero incluya metas y mecanismos de seguimiento sobre cuidado, justicia social e igualdad de g\u00e9nero. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La resiliencia no se construye \u00fanicamente con m\u00e1quinas o infraestructura f\u00edsica, sino con redes de cuidado y apoyo mutuo. La financiaci\u00f3n clim\u00e1tica debe invertir en personas, no solo en hormig\u00f3n. Cada d\u00f3lar asignado al cuidado retorna en salud, bienestar y estabilidad social. El cuidado es una inversi\u00f3n y debe ser reconocido como infraestructura clim\u00e1tica.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconocer el cuidado significa tambi\u00e9n reconocer la contribuci\u00f3n del Sur Global en la configuraci\u00f3n de nuevos paradigmas. Desde la Amazon\u00eda hasta las periferias urbanas, existen pr\u00e1cticas y saberes que ya sostienen el planeta. Lo que falta es que los mecanismos internacionales los financien con la misma prioridad otorgada a las tecnolog\u00edas industriales.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La COP30 deja tambi\u00e9n un legado pol\u00edtico: el cuidado debe inscribirse en la Hoja de Ruta Bak\u00fa\u2013Bel\u00e9m como criterio de inversi\u00f3n e indicador de impacto. No existe descarbonizaci\u00f3n posible sin reconocer y valorar el trabajo que sostiene la vida, trabajo realizado principalmente por mujeres, comunidades negras, ind\u00edgenas, perif\u00e9ricas y rurales. Cuidar es acci\u00f3n clim\u00e1tica. Y el cuidado es la tecnolog\u00eda m\u00e1s antigua y m\u00e1s urgente de nuestro tiempo.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este texto fue escrito por <a href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/georgia-nicolau-89136124\/?originalSubdomain=br\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Georgia Nicolau<\/a>, <a href=\"https:\/\/www.astronoir.org\/mariamawilliams\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.astronoir.org\/mariamawilliams\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mariama Williams<\/a><a href=\"https:\/\/www.astronoir.org\/mariamawilliams\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.astronoir.org\/mariamawilliams\"> <\/a>y <a href=\"https:\/\/www.researchgate.net\/profile\/Carolina-Robino-2\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Carolina Robino<\/a> como nota de prensa del <a href=\"https:\/\/www.procomum.org\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.procomum.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Instituto Procomum<\/a>.<\/em> Fotograf\u00eda: <a href=\"https:\/\/careclimatechange.org\/what-we-do\/gender\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/careclimatechange.org\/what-we-do\/gender\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">CARE Climate Justice Center<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La COP30 en Bel\u00e9m demostr\u00f3 que no existe justicia clim\u00e1tica posible sin situar el cuidado en el centro de las soluciones e inversiones 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