{"id":6046,"date":"2024-08-26T01:59:34","date_gmt":"2024-08-26T01:59:34","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/seria-el-cuidado-un-don\/"},"modified":"2026-09-11T13:01:36","modified_gmt":"2026-09-11T13:01:36","slug":"seria-el-cuidado-un-don","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/seria-el-cuidado-un-don\/","title":{"rendered":"\u00bfSer\u00eda el cuidado un don?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde 2018 mi madre ha sido paciente oncol\u00f3gica. Tras su diagn\u00f3stico, dej\u00e9 de ser la hija aut\u00f3noma de una madre independiente. Me convert\u00ed en la cuidadora de una madre dependiente, que pas\u00f3 a ser una paciente cr\u00f3nica, requiriendo largos tratamientos y apoyo. En Brasil, el apoyo p\u00fablico para las personas mayores es casi inexistente, lo cual es pr\u00e1cticamente lo mismo en lo que respecta al apoyo infantil. Mientras que la pol\u00edtica de infancia asiste a los ni\u00f1os para que florezcan como ciudadanos independientes, la pol\u00edtica para personas mayores respalda a los ancianos en su posible y probable p\u00e9rdida de autonom\u00eda. En ambos casos, la responsabilidad recae mayormente en sus familias. Quienes tienen medios siempre pueden contratar servicios de apoyo del mercado, como &#8220;cuidadores&#8221; profesionales.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque mi madre tiene una familia extensa, asum\u00ed el papel de buscar m\u00e9dicos recomendados, definir d\u00f3nde realizar la quimioterapia y otros tratamientos, y organizar y acompa\u00f1arla en la compleja agenda m\u00e9dica, entre citas con diferentes especialistas, distintas pruebas m\u00e9dicas y sesiones de aplicaci\u00f3n de medicamentos. Cuidar de su salud tambi\u00e9n impuso la carga mental de esta organizaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 de mi propia vida personal y profesional. Adem\u00e1s de ser su hija, el hecho de ser soltera sin hijos ciertamente contribuy\u00f3 a esta designaci\u00f3n de responsabilidad y a mi &#8220;disponibilidad&#8221;.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La enfermedad de mi madre fue simult\u00e1nea a mi introducci\u00f3n al cuidado y al trabajo socio-reproductivo como temas de estudio. Esta sincronicidad result\u00f3 en mi proyecto de investigaci\u00f3n doctoral sobre el acceso de las trabajadoras dom\u00e9sticas remuneradas a las pol\u00edticas p\u00fablicas en Brasil, donde estudio la acci\u00f3n p\u00fablica estatal contra las desigualdades estructurales.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi experiencia junto a mi madre, durante su enfermedad y tratamientos m\u00e9dicos, me hizo pensar en el cuidado como un don. El don, seg\u00fan el ensayo cl\u00e1sico de Marcel Mauss (2016[1925]), es un hecho social total, que estructura las relaciones sociales a partir de un sistema de intercambios rec\u00edprocos \u2014dar, recibir y reciprocar\u2014, en el cual din\u00e1micas sociales aparentemente libres y voluntarias est\u00e1n regidas por una econom\u00eda moral, y por lo tanto impl\u00edcitamente por la obligaci\u00f3n y el v\u00ednculo. En nuestro caso, cuidar de los peque\u00f1os \u2014dar\u2014 ser\u00eda reconocido por ellos \u2014recibir\u2014 y retornar\u00eda como cuidado para quienes necesitan apoyo cuando sea necesario \u2014reciprocar\u2014. Si el don no es una deuda, es una obligaci\u00f3n moral, que no vincula a nivel personal directo, sino socialmente, que puede ocurrir en diferentes niveles, relaciones y configuraciones. Sin embargo, la reciprocidad es central.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensar el cuidado como un don sit\u00faa a todos los seres humanos como receptores y proveedores de cuidado, en una din\u00e1mica en la cual la autonom\u00eda e independencia de nuestra existencia est\u00e1n directa y necesariamente conectadas a los momentos en que no fuimos y no seremos aut\u00f3nomos. En este sentido, el cuidado est\u00e1 en la centralidad de la existencia humana, no solo disponible para quienes no son aut\u00f3nomos en un momento dado. Adem\u00e1s, el cuidado como don trae la reciprocidad en su n\u00facleo, reconociendo, siempre que sea posible, la importancia de escuchar y validar la voz tanto de los receptores como de los proveedores de cuidado. La reciprocidad implica, entonces, relaciones horizontales o no jer\u00e1rquicas.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comprender el cuidado como un don sugiere la imposibilidad de su delegaci\u00f3n y mercantilizaci\u00f3n, ya que romper\u00eda inmediatamente la l\u00f3gica de la reciprocidad. Adem\u00e1s, la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica sobre el trabajo dom\u00e9stico remunerado abunda en ejemplos en los cuales personas, mayormente mujeres pobres y parte de grupos sociales hist\u00f3ricamente excluidos, son contratadas para proveer parte del trabajo reproductivo de sus empleadores en relaciones que est\u00e1n lejos de ser rec\u00edprocas. El escaso reconocimiento de la relevancia social de su trabajo se refleja en los salarios muy bajos. Otro hecho ilustrativo es la limitada cobertura de protecci\u00f3n social de las trabajadoras dom\u00e9sticas, que es solo del 27 % en Brasil.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El d\u00e9ficit de trabajo decente presente en los relatos de las trabajadoras a menudo revela explotaci\u00f3n y violencia sin disculpas, tales como violaci\u00f3n de derechos laborales, acoso moral y sexual, racismo, violencia psicol\u00f3gica, con humillaciones y amenazas cotidianas, explotaci\u00f3n del trabajo infantil y trabajo esclavo, m\u00e1s all\u00e1 de la jerarqu\u00eda y desigualdad impl\u00edcitas en este tipo de contrato. En este sentido, lo que se denomina trabajo de cuidado parece considerar solo un lado \u2014el de los empleadores o el de quien es cuidado; el otro lado \u2014el de quien cuida\u2014 queda velado. Si consideramos efectivamente ambos extremos, el trabajo de cuidado parece ser un eufemismo para un contrato de delegaci\u00f3n de trabajo socio-reproductivo familiar, o para la delegaci\u00f3n del dar\/retornar cuidado como don, muy a menudo basado en la explotaci\u00f3n y la l\u00f3gica extractivista.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cuidado y el trabajo socio-reproductivo como nociones acad\u00e9micas parecen referirse a fen\u00f3menos sociales similares pero dentro de marcos te\u00f3ricos contrastantes. Por un lado, el cuidado como concepto se refiere ampliamente a toda actividad necesaria para la existencia y el bienestar humanos, mientras que la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica enfatiza las ambig\u00fcedades del trabajo de cuidado en sus actividades y pr\u00e1cticas, tales como el afecto (trabajo emocional) y las desigualdades (g\u00e9nero, raza, clase, estatus migratorio). Por otro lado, la teor\u00eda de la reproducci\u00f3n social es parte de una perspectiva marxiana, cuya lectura se centra en la explotaci\u00f3n capitalista, y su constituci\u00f3n, principios y pr\u00e1cticas patriarcales y racistas. Seg\u00fan este enfoque, la estructura familiar es una unidad de trabajo, que es un engranaje del sistema capitalista. Con esta controversia te\u00f3rica en mente, entiendo que el cuidado no puede limitarse a la l\u00f3gica de la explotaci\u00f3n capitalista, ya que es parte de la experiencia humana.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El entrelazamiento entre mi experiencia personal, el an\u00e1lisis emp\u00edrico y las perspectivas te\u00f3ricas me hace creer que analizar el cuidado como un don puede impulsarnos a comprender la econom\u00eda moral del cuidado. Esta perspectiva contribuye a comprender las relaciones intergeneracionales y sus din\u00e1micas sociales y desigualdades interseccionales de raza, g\u00e9nero, clase y territorio. Finalmente, si un don se basa en relaciones humanas rec\u00edprocas \u2014dar, recibir y reciprocar\u2014, y considerando la experiencia de las trabajadoras dom\u00e9sticas remuneradas, el trabajo de cuidado dif\u00edcilmente puede denominar su actividad profesional, que est\u00e1 permeada por desigualdades, violencia y explotaci\u00f3n.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ana Julieta Teodoro Cleaver, doctoranda en Sociolog\u00eda (Universit\u00e9 Paris Cit\u00e9\/Francia y Universidade de S\u00e3o Paulo\/Brasil) <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:teodorocleaver@gmail.com\">teodorocleaver@gmail.com<\/a>  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La imagen de portada est\u00e1 bajo licencia CC4 (Creative Commons Atribuci\u00f3n-NoComercial 4.0 Internacional)<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuidado como don nos sit\u00faa a todos como receptores *y* proveedores de cuidado, en una din\u00e1mica de reciprocidad en la cual nuestra autonom\u00eda est\u00e1 directamente conectada a los momentos en que no fuimos y no seremos aut\u00f3nomos. En este sentido, el cuidado no puede ser mercantilizado ni mediado por el mercado como un mero producto del capitalismo. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6047,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[358],"tags":[348,371,360],"authors":[545],"class_list":["post-6046","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conversaciones-sobre-los-cuidados","tag-cuidado-social","tag-familia-hogar","tag-practicas-sociales","authors-ana-julieta-teodoro-cleaver"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1.jpg",1024,576,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-300x169.jpg",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-768x432.jpg",768,432,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1.jpg",1024,576,false],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1.jpg",1024,576,false],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1.jpg",1024,576,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-900x450.jpg",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-500x280.jpg",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/black-integenerational-care-1-160x160.jpg",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"El cuidado como don nos sit\u00faa a todos como receptores *y* proveedores de cuidado, en una din\u00e1mica de reciprocidad en la cual nuestra autonom\u00eda est\u00e1 directamente conectada a los momentos en que no fuimos y no seremos aut\u00f3nomos. 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