{"id":6033,"date":"2024-08-05T14:54:56","date_gmt":"2024-08-05T14:54:56","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/comprender-la-economia-del-cuidado\/"},"modified":"2026-09-11T13:01:34","modified_gmt":"2026-09-11T13:01:34","slug":"comprender-la-economia-del-cuidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/comprender-la-economia-del-cuidado\/","title":{"rendered":"Comprender la econom\u00eda del cuidado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impacto de la pandemia de Covid y el periodo posterior de inflaci\u00f3n inusualmente alta han provocado graves carencias de mano de obra en el cuidado infantil y el cuidado de personas mayores en los EE. UU., intensificando el \u00abestr\u00e9s del cuidado\u00bb para los miembros de la familia con empleo. Los <a href=\"https:\/\/prospect.org\/economy\/2023-01-18-inflation-unfair-costs-of-care\/\">costes de los servicios de cuidado<\/a> han aumentado mucho m\u00e1s r\u00e1pido que la tasa general de inflaci\u00f3n, e incluso aquellos con capacidad de pago han tenido dificultades para encontrar los servicios que necesitan. Sin embargo, el exceso de confianza en las fuerzas de la oferta y la demanda ha desincentivado la atenci\u00f3n a la medici\u00f3n de las necesidades no satisfechas. Por ejemplo, abundantes peri\u00f3dicos locales publican historias desgarradoras sobre cierres de negocios familiares de guarder\u00eda, pero ninguna encuesta nacional eval\u00faa regularmente el n\u00famero de familias con ni\u00f1os peque\u00f1os que no pueden encontrar o costear los servicios de cuidado infantil que buscan. Las encuestas regulares sobre la poblaci\u00f3n activa dificultan el an\u00e1lisis estad\u00edstico de los efectos econ\u00f3micos de tales carencias.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto los servicios de cuidado infantil como los de cuidado de ancianos se caracterizan por un amplio \u00abmercado gris\u00bb informal que incluye peque\u00f1os negocios familiares de guarder\u00eda, acuerdos de empleo informales para el cuidado de ancianos y la dependencia de trabajadores indocumentados. Los miembros de la familia extensa, amigos y vecinos a menudo proporcionan cuidados de apoyo no remunerados. Sin embargo, este colch\u00f3n no remunerado se contrae cuando la tasa de desempleo es baja y m\u00e1s personas se incorporan al empleo remunerado. La r\u00e1pida inflaci\u00f3n tiene impactos particularmente adversos en los servicios remunerados de cuidado infantil y de ancianos, debido a que los salarios en estas ocupaciones tardan en ajustarse. Las empresas que atienden a la poblaci\u00f3n de bajos ingresos encuentran dificultades para repercutir los aumentos salariales sin que los precios excluyan a muchos consumidores del mercado. Tanto el cuidado infantil como el de ancianos est\u00e1n fuertemente subvencionados por programas federales y estatales como Head Start y Medicaid, cuyas asignaciones presupuestarias y tasas de reembolso rara vez siguen el ritmo de la inflaci\u00f3n. Muchos servicios p\u00fablicos, como los programas de rehabilitaci\u00f3n de drogodependencias y los refugios para v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica, se han subcontratado a organizaciones sin fines de lucro mediante contratos a largo plazo sin ajustes por inflaci\u00f3n. Muchos trabajadores de bajos salarios y sin altos niveles de educaci\u00f3n han sido absorbidos fuera de los servicios de cuidado hacia industrias en expansi\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida, como el transporte y el almacenamiento, que pueden ofrecerles salarios significativamente m\u00e1s altos.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Se dispone de pocos datos precisos sobre las horas que los beneficiarios de permisos familiares y por enfermedad remunerados dedican a los familiares que necesitan cuidados, sobre lo que costar\u00eda adquirir sustitutos para ese tiempo no remunerado, o sobre la medida en que dichos sustitutos est\u00e1n disponibles o son asequibles. Tambi\u00e9n resulta emp\u00edricamente dif\u00edcil vincular las aportaciones del cuidado familiar con los resultados econ\u00f3micos (como la mejora de los resultados en salud y educaci\u00f3n) o con la reducci\u00f3n de los costes sociales a nivel comunitario (como menores tasas de suicidio, drogadicci\u00f3n, alcoholismo y delincuencia). El pensamiento a corto plazo predomina en los debates de pol\u00edtica p\u00fablica, en parte porque las normas de la Oficina de Presupuesto del Congreso dictan un horizonte temporal de diez a\u00f1os, excluyendo expl\u00edcitamente la consideraci\u00f3n de los beneficios a m\u00e1s largo plazo que son t\u00edpicos en la prestaci\u00f3n de cuidados.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien es fundamental disponer de m\u00e1s informaci\u00f3n sobre los \u00abbeneficios\u00bb de un mayor apoyo p\u00fablico a la prestaci\u00f3n de cuidados, el simple aumento de las cifras no tendr\u00e1 mucho impacto. La informaci\u00f3n debe transmitirse en t\u00e9rminos que <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">tengan sentido para la gente corriente, pasando a formar parte de un relato m\u00e1s amplio sobre c\u00f3mo podemos mejorarnos a nosotros mismos, a nuestras familias y a nuestras comunidades. Este relato m\u00e1s amplio debe desafiar el pensamiento econ\u00f3mico convencional, que sigue definiendo \u00abla econom\u00eda\u00bb en t\u00e9rminos de dinero y mercado. Como resultado, los pol\u00edticos que se oponen a la ampliaci\u00f3n del Cr\u00e9dito Tributario por Hijos se salen con la suya con la absurda afirmaci\u00f3n de que esto \u00abdesincentivar\u00e1 el trabajo\u00bb. Lo que realmente quieren decir es que podr\u00eda permitir a algunas familias reducir temporalmente sus horas de empleo remunerado para cuidar a ni\u00f1os peque\u00f1os que, al fin y al cabo, son cruciales para nuestra futura fuerza laboral.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha enga\u00f1ado a los estadounidenses para que piensen que las medidas de crecimiento econ\u00f3mico basadas en el Producto Interior Bruto o en \u00edndices burs\u00e1tiles como el Dow Jones son indicadores de nuestro \u00e9xito colectivo. Lo que m\u00e1s importa a la mayor\u00eda de las personas son sus salarios y el tiempo de que disponen para cuidar de s\u00ed mismas, de sus familias y de sus comunidades. Tanto un mayor apoyo p\u00fablico al cuidado familiar como una mayor provisi\u00f3n p\u00fablica de servicios de cuidado mejorar\u00edan los niveles de vida y aumentar\u00edan la productividad de la econom\u00eda en su conjunto. Una mejor comprensi\u00f3n de la econom\u00eda del cuidado podr\u00eda fortalecer la voluntad pol\u00edtica para mejorarla.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos son los temas en los que hice hincapi\u00e9 al redactar una propuesta a la Alfred P. Sloan Foundation para solicitar apoyo en la mejora de la precisi\u00f3n y accesibilidad de los datos sobre cuidados, y me complace informar que ha concedido 2,7 millones de d\u00f3lares al Political Economy Research Institute de la Universidad de Massachusetts Amherst, para apoyar dos proyectos espec\u00edficos: 1) El <a href=\"https:\/\/www.nationalacademies.org\/cnstat\/committee-on-national-statistics\">Committee on National Statistics<\/a> (CNSTAT) de la Academia Nacional de Ciencias convocar\u00e1 a un panel interdisciplinario de expertos para examinar cr\u00edticamente las encuestas nacionales existentes pertinentes a la prestaci\u00f3n de cuidados y alcanzar un consenso sobre recomendaciones de mejora. 2) El Care Board, dirigido por la economista Misty Heggeness en la Universidad de Kansas (descrito en una <a href=\"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/como-surgio-un-panel-de-control-sobre-la-economia-del-cuidado\/\">entrada<\/a> anterior de Care Talk), ampliar\u00e1 sus esfuerzos para presentar datos sobre la econom\u00eda del cuidado en un formato f\u00e1cil de usar que fomente la participaci\u00f3n p\u00fablica. Como Investigadora Principal de esta subvenci\u00f3n de Sloan, espero mejorar la comunicaci\u00f3n entre investigadores, responsables pol\u00edticos, activistas, proveedores de cuidados y receptores de los mismos. Necesitamos intercambiar ideas creativas para comunicar la importancia de la econom\u00eda del cuidado.   <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por qu\u00e9 necesitamos mejores datos sobre la econom\u00eda del cuidado, c\u00f3mo podemos obtenerlos y qu\u00e9 podr\u00edamos hacer con ellos. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6034,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[358],"tags":[347,359,345],"authors":[453],"class_list":["post-6033","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conversaciones-sobre-los-cuidados","tag-economia","tag-gobernanza","tag-metricas","authors-nancy-folbre"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart.png",1780,1000,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-300x169.png",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-768x431.png",768,431,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-1024x575.png",1024,575,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-1536x863.png",1536,863,true],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart.png",1780,1000,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-900x450.png",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-500x280.png",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Angry-Heart-160x160.png",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Por qu\u00e9 necesitamos mejores datos sobre la econom\u00eda del cuidado, c\u00f3mo podemos obtenerlos y qu\u00e9 podr\u00edamos hacer con ellos.","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6033","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6033"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6033\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6033"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6033"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6033"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=6033"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}