{"id":5987,"date":"2024-04-04T17:19:06","date_gmt":"2024-04-04T17:19:06","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/cultivar-la-incertidumbre-como-los-retiros-de-recuperacion-fomentan-comunidades-de-cuidado-en-el-japon-posterior-a-la-fusion-del-nucleo\/"},"modified":"2026-09-11T13:01:20","modified_gmt":"2026-09-11T13:01:20","slug":"cultivar-la-incertidumbre-como-los-retiros-de-recuperacion-fomentan-comunidades-de-cuidado-en-el-japon-posterior-a-la-fusion-del-nucleo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/cultivar-la-incertidumbre-como-los-retiros-de-recuperacion-fomentan-comunidades-de-cuidado-en-el-japon-posterior-a-la-fusion-del-nucleo\/","title":{"rendered":"Cultivar la incertidumbre: c\u00f3mo los retiros de recuperaci\u00f3n fomentan comunidades de cuidado en el Jap\u00f3n posterior a la fusi\u00f3n del n\u00facleo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un soleado d\u00eda de verano de 2018, cuarenta ni\u00f1os y veinte progenitores de Fukushima se reunieron en un antiguo edificio escolar para un retiro de cinco d\u00edas organizado por Twinkle Retreat, un grupo de madres de ni\u00f1os con discapacidad de Tokio. El d\u00eda comenz\u00f3 con voluntarios sirviendo apresuradamente las comidas bajo el c\u00e1lido sol: pescado a la parrilla, sopa de miso, ensalada de patata, r\u00e1bano encurtido y bolas de arroz hechas con ingredientes del oeste de Jap\u00f3n. Tras terminar de comer, los ni\u00f1os salieron disparados, entusiasmados, con sus ba\u00f1adores y redes de pesca para una aventura de todo el d\u00eda en el arroyo. La se\u00f1ora Mita, una voluntaria experimentada de unos cincuenta a\u00f1os, grit\u00f3 mi nombre y, al poco, se me encarg\u00f3 cuidar de Riku, un t\u00edmido ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os de la ciudad de Iwaki en su primer retiro. Como muchos otros ni\u00f1os que se criaron en zonas afectadas por la precipitaci\u00f3n radiactiva, Riku nunca hab\u00eda metido siquiera un dedo del pie en el agua. Por eso sus padres lo llevaron al retiro: para disfrutar de momentos despreocupados en la naturaleza, lejos de sus entornos dom\u00e9sticos cargados de riesgo.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 11 de marzo de 2011, un terremoto de magnitud 9 desencaden\u00f3 un tsunami y fusiones del n\u00facleo en la central nuclear de Fukushima Daiichi, en el noreste de Jap\u00f3n, lo que dio lugar a una dispersi\u00f3n a gran escala de materiales radiactivos en el este de Jap\u00f3n. En respuesta a la precipitaci\u00f3n radiactiva, el Gobierno japon\u00e9s relaj\u00f3 las normas de protecci\u00f3n radiol\u00f3gica al permitir niveles de riesgo en el aire veinte veces superiores en las zonas afectadas por el desastre. Esta medida se justific\u00f3 como necesaria para minimizar los costes sociales de la recuperaci\u00f3n posterior al desastre, dejando la gesti\u00f3n de los riesgos inciertos de la radiaci\u00f3n en manos de los individuos<a>. <\/a>Dado que se sabe que los ni\u00f1os son la poblaci\u00f3n biol\u00f3gicamente m\u00e1s vulnerable a la exposici\u00f3n a largo plazo debido a su divisi\u00f3n celular m\u00e1s r\u00e1pida, muchas familias con hijos en Fukushima se han visto forzadas a una situaci\u00f3n en la que deben navegar las incertidumbres de la radiaci\u00f3n.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los retiros de <em>hoy\u014d<\/em> (\u4fdd\u990a, \u201crecuperaci\u00f3n\u201d) surgieron en estas circunstancias como una iniciativa c\u00edvica para ofrecer un santuario a ni\u00f1os como Riku. Se inspiran en la Ucrania y Bielorrusia posteriores a Chern\u00f3bil, donde los ni\u00f1os que viv\u00edan en zonas contaminadas eran enviados regularmente a centros de rehabilitaci\u00f3n financiados por el Estado en \u00e1reas de menor riesgo. La recuperaci\u00f3n, en este contexto, proporciona una forma futurista de reparaci\u00f3n colectiva al aliviar el da\u00f1o causado por el desastre nuclear en los cuerpos en crecimiento de los ni\u00f1os, lo cual est\u00e1 incrustado en los imaginarios nacionales del cuerpo pol\u00edtico. En Jap\u00f3n, ante la ausencia de apoyo gubernamental a largo plazo para los ni\u00f1os en situaci\u00f3n de riesgo, la recuperaci\u00f3n ha sido asumida en gran medida por esfuerzos de base, especialmente por voluntarias \u2014no residentes de Fukushima\u2014 de entre 40 y 70 a\u00f1os, como la se\u00f1ora Mita.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Impulsados inicialmente como una respuesta de emergencia para compensar la insuficiencia de la respuesta estatal al desastre, los retiros sobrevivieron al impulso de la crisis pese al descenso del inter\u00e9s p\u00fablico y de las donaciones, transform\u00e1ndose en algo m\u00e1s que un mero escapismo. Por lo general, en forma de programas de acampada al aire libre, estos retiros buscan fomentar efectos duraderos de \u201crelajaci\u00f3n\u201d, \u201cdesintoxicaci\u00f3n\u201d y \u201crenovaci\u00f3n\u201d en los cuerpos de los ni\u00f1os de Fukushima, proporcion\u00e1ndoles una \u201cexperiencia de naturaleza\u201d fuera de sus entornos dom\u00e9sticos irradiados. Seg\u00fan una <a href=\"http:\/\/www.311ukeire.net\/img\/chousa.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">encuesta de 2016<\/a>, m\u00e1s de 9.000 ni\u00f1os eran sacados anualmente de Fukushima a trav\u00e9s de estos retiros.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 2017 y 2019, particip\u00e9 en 23 retiros como personal voluntario in situ y asist\u00ed a debates generales sobre el hoy\u014d en reuniones de voluntarios, conferencias p\u00fablicas, el edificio de los miembros del Congreso y reportajes de los medios. Aunque el hoy\u014d se debat\u00eda constantemente en t\u00e9rminos de su eficacia pol\u00edtica o m\u00e9dica \u2014si puede institucionalizarse como una pol\u00edtica o un r\u00e9gimen de tratamiento\u2014, constat\u00e9 que no era exactamente as\u00ed como los propios participantes comprend\u00edan el valor de los retiros. De hecho, una evaluaci\u00f3n del hoy\u014d centrada en la eficacia podr\u00eda subestimar la incertidumbre misma que impulsa a la gente a organizar y acudir a los retiros. A partir de estas observaciones, mi investigaci\u00f3n \u2014que estudia de manera amplia las relaciones entre cuidado, incertidumbre y pol\u00edtica, poniendo en primer plano a las familias con hijos de Fukushima\u2014 examina el hoy\u014d como un poderoso ejemplo de cuidado socioecol\u00f3gico que navega creativamente las incertidumbres prolongadas del riesgo nuclear.   <\/p>\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Mundos <em>borantia <\/em><\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2019, me encontraba en un centro ciudadano de voluntariado para asistir a un evento de creaci\u00f3n de redes de organizadores de <em>hoy\u014d <\/em>del \u00e1rea metropolitana de Tokio. Una mujer de unos setenta a\u00f1os, la se\u00f1ora Iwamoto, se levant\u00f3 para presentarse: <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Buenas tardes a todos, soy Iwamoto Chizuru. Soy residente del distrito de Suginami y he estado trabajando como <em>borantia<\/em> desde el desastre nuclear. Antes de jubilarme, trabaj\u00e9 como profesora durante mucho tiempo. No tengo ninguna conexi\u00f3n personal con Fukushima. Me da verg\u00fcenza decirlo, pero antes del desastre nunca hab\u00eda pensado en los reactores nucleares ni hab\u00eda visitado T\u014dhoku [noreste de Jap\u00f3n]. Pero, cuando ocurri\u00f3 el desastre, no pod\u00eda dormir al pensar en los ni\u00f1os que viv\u00edan all\u00ed. Quer\u00eda hacer algo por ellos. Entonces asist\u00ed a un evento sobre el desastre de Chern\u00f3bil y aprend\u00ed sobre el hoy\u014d, que hab\u00eda personas en Jap\u00f3n que han estado haciendo esto por los ni\u00f1os de Chern\u00f3bil desde la d\u00e9cada de 1990. \u201cEsto es algo que puedo hacer\u201d, pens\u00e9. Mi grupo ha estado organizando retiros cada verano desde 2012. En los \u00faltimos ocho a\u00f1os conoc\u00ed a muchos ni\u00f1os y a sus padres, lo cual me abri\u00f3 los ojos a algo. [\u2026] Como todos sabemos, nada parece haberse resuelto desde el desastre. El Gobierno sigue negando la realidad, y las familias de Fukushima necesitan nuestra ayuda. Me alegra conocerles a todos hoy, y espero aprender de sus experiencias. Gracias.              <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los voluntarios de <em>hoy\u014d <\/em>que he conocido ten\u00edan trayectorias tan diversas como los lugares en los que organizaban su propio estilo de retiros. Por ejemplo, los siete grupos que organizaron los retiros en los que particip\u00e9 fueron: una ONG medioambiental, una pareja de jubilados de edad avanzada, un grupo de madres amigas locales (<em>mamatomo<\/em>), padres de ni\u00f1os con discapacidad, practicantes de medicina alternativa, etc. Pese a esta heterogeneidad, tambi\u00e9n presentaban llamativas similitudes que resuenan con la autopresentaci\u00f3n de la se\u00f1ora Iwamoto; todos empleaban la categor\u00eda de <em>borantia<\/em> (\u201cvoluntario\u201d) para explicar su compromiso con el <em>hoy\u014d<\/em>; las mujeres asum\u00edan el liderazgo principal en la gesti\u00f3n y la obtenci\u00f3n de recursos para los retiros (recurriendo a conexiones personales, donaciones informales, eventos de bazar y recursos tur\u00edsticos); y todas estas mujeres hab\u00edan pasado d\u00e9cadas en alg\u00fan tipo de trabajo de cuidados remunerado o no remunerado \u2014como amas de casa, vigilancia vecinal o profesionales del cuidado en escuelas, residencias y peque\u00f1os negocios\u2014.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas personas describ\u00edan invariablemente el desastre nuclear como una llamada de atenci\u00f3n en su adultez tard\u00eda, una vocaci\u00f3n para ayudar a los \u201cni\u00f1os de Fukushima\u201d, cuya situaci\u00f3n reflejaba las injusticias no resueltas de la sociedad japonesa. Y es a trav\u00e9s de la categor\u00eda de <em>borantia<\/em> como estaban lidiando con su lugar en el Jap\u00f3n posterior a la precipitaci\u00f3n radiactiva. Esto resulta intrigante, dado que el origen de la subjetividad voluntaria en Jap\u00f3n suele rastrearse hasta la d\u00e9cada de 1970, cuando el Estado impuls\u00f3 activamente la mejora de la seguridad, la higiene y la moral en barrios suburbanos entonces en r\u00e1pida expansi\u00f3n, al alistar el trabajo de los propios residentes, especialmente de las amas de casa. <em>Borantia<\/em>, en este sentido, remite a una forma de subjetividad hist\u00f3rica cuyo trabajo voluntario fue cooptado por el Estado para promover su propia agenda.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el trabajo voluntario no necesariamente se ajusta siempre a las agendas estatales. Los organizadores de <em>hoy\u014d<\/em> como la se\u00f1ora Iwamoto (y muchos otros), de hecho, reutilizaron la categor\u00eda de <em>borantia<\/em> como una identidad <em>p\u00fablica<\/em> para impugnar la postura del Gobierno sobre la contaminaci\u00f3n y la exposici\u00f3n nucleares, promoviendo la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d como una necesidad que exige respuestas p\u00fablicas. Estas reivindicaciones de defensa suscitaron debates en distintos espacios durante mi investigaci\u00f3n. Algunas personas \u2014no necesariamente los propios practicantes de <em>hoy\u014d <\/em>\u2014 se mostraban preocupadas por que reconocer la recuperaci\u00f3n como una necesidad p\u00fablica pudiera contradecir el aval del Gobierno a un riesgo cient\u00edficamente \u201ctolerable\u201d.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicho esto, en la pr\u00e1ctica, desempe\u00f1ar la subjetividad <em>borantia<\/em> se relacionaba menos con la colaboraci\u00f3n Estado-sociedad y m\u00e1s con cuestiones pragm\u00e1ticas sobre c\u00f3mo construir relaciones cara a cara con las familias de Fukushima \u2014es decir, c\u00f3mo trabajar a trav\u00e9s de las diferencias\u2014. Tanto en los retiros como en los eventos de promoci\u00f3n dentro de Fukushima, los organizadores se posicionaban cuidadosamente como <em>borantia<\/em>. Esto ayudaba a despejar el terreno y a enmarcar los retiros como una esfera cuasi p\u00fablica de cuidado social en la que las familias locales y los voluntarios no locales pod\u00edan colaborar por el bien de los ni\u00f1os como iguales, pese a las diferencias reales en sus experiencias y perspectivas respecto del desastre nuclear. Cuando la necesidad de recuperaci\u00f3n sigue siendo objeto de disputa tambi\u00e9n en la pol\u00edtica local, aunque por razones distintas (debido a preocupaciones sobre su posible impacto en la reconstrucci\u00f3n regional), estas nuevas formas de componer relaciones crean un espacio para que las familias naveguen las incertidumbres cotidianas mediante esfuerzos coalicionales de recuperaci\u00f3n, evitando al mismo tiempo la estigmatizaci\u00f3n o el aislamiento en sus comunidades.    <\/p>\n\n<div style=\"height:39px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Convivencia encarnada<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los retiros de recuperaci\u00f3n brindan a los ni\u00f1os de Fukushima oportunidades para interactuar con la naturaleza fuera de sus entornos dom\u00e9sticos. Denominados simplemente \u201cexperiencia de naturaleza\u201d (shizen taiken), estos encuentros a menudo conducen a cambios positivos en los ni\u00f1os, tanto f\u00edsica como socialmente. En un retiro t\u00edpico, sal\u00edamos por la ma\u00f1ana para hacer una caminata por un bosque cercano. Algunos d\u00edas \u00edbamos de picnic a un parque, y otros d\u00edas hac\u00edamos guerras de agua, caz\u00e1bamos lib\u00e9lulas o hac\u00edamos pompas de jab\u00f3n. Estas interacciones aparentemente mundanas, o \u201ccontacto\u201d (fureai), con el entorno se viv\u00edan como momentos extraordinarios tanto para los padres como para los ni\u00f1os, porque muchos de ellos hab\u00edan experimentado una ansiedad intensa hacia sus entornos dom\u00e9sticos.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ni\u00f1a de diez a\u00f1os que conoc\u00ed padec\u00eda anorexia y empez\u00f3 a comer mejor despu\u00e9s de acudir a retiros durante m\u00e1s de un a\u00f1o. Su madre \u2014que luchaba con un sentimiento de culpa por la situaci\u00f3n de su hija\u2014 dijo que comer con muchas personas diferentes en muchos lugares distintos podr\u00eda haber ayudado a la ni\u00f1a a superar el miedo y a ver c\u00f3mo comer pod\u00eda ser una experiencia \u201cagradable\u201d (<em>tanoshii<\/em>). Los relatos sobre ni\u00f1os que nunca hab\u00edan tocado el agua, la tierra y los \u00e1rboles fuera de casa eran tan comunes en los retiros como los relatos sobre c\u00f3mo hab\u00edan cambiado mediante esfuerzos repetidos de recuperaci\u00f3n.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque los retiros estaban pensados para cuidar a los ni\u00f1os, tambi\u00e9n fomentaban conexiones entre otros participantes. Al compartir comidas, habitaciones y actividades durante d\u00edas y semanas, las personas se conoc\u00edan de manera m\u00e1s \u00edntima, aunque fuera por unos d\u00edas o semanas, y aprend\u00edan sobre las dificultades de los dem\u00e1s en sus respectivos barrios. En este entorno casi ritual, incluso las tareas mundanas ten\u00edan el potencial de redescubrirse como una fuente de estar con otros.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, hacer la colada juntas era un tema de conversaci\u00f3n frecuente entre las madres, que a menudo un\u00eda a las personas de maneras inesperadas. En Jap\u00f3n es habitual tender la ropa al aire libre, a la luz del sol, pero muchas madres dejaron de hacerlo tras el desastre. En un retiro, nosotros \u2014cuatro voluntarios, incluy\u00e9ndome a m\u00ed\u2014 invitamos a diez familias. Cada d\u00eda, treinta ni\u00f1os dejaban en el suelo un mont\u00f3n de ropa sucia despu\u00e9s de hacer senderismo, nadar y correr al aire libre. Nos lament\u00e1bamos y nos maravill\u00e1bamos ante las \u201cmonta\u00f1as de colada\u201d (<em>yama no y\u014d ni<\/em>) que creaban y ante las energ\u00edas aparentemente inagotables de los ni\u00f1os. Para algunas madres, lavar y tender la ropa fuera, juntas, les devolvi\u00f3 una sensaci\u00f3n de alegr\u00eda que hab\u00edan olvidado hac\u00eda mucho. Como me dijo una madre, tambi\u00e9n le dio una sensaci\u00f3n de alivio (<em>hotto suru<\/em>) que, en sus palabras, \u201cno estoy sola, y no estaba equivocada\u201d (<em>watshi dake janain da machigatte nakattan da<\/em>).      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resguardadas juntas durante d\u00edas (o semanas, aunque esto era raro), las personas compart\u00edan rituales cotidianos como comer, limpiar, cocinar y jugar. Esto a menudo difuminaba las fronteras entre los participantes y, en algunas ocasiones, las personas desarrollaban formas de advertir las necesidades espec\u00edficas de los dem\u00e1s a trav\u00e9s de gestos. Para ampliar el ejemplo de la colada, padres, voluntarios y ni\u00f1os participaron al final en mantener el tendedero libre para alguien, dadas las limitaciones de las horas de sol y del espacio del patio que la gente pod\u00eda usar. Cuando aparec\u00edan nubes de lluvia, alguien siempre recog\u00eda del exterior una camisa o una funda de almohada olvidada. Durante las comidas, la gente sol\u00eda preguntar qui\u00e9n se hab\u00eda ocupado de su ropa desatendida y se aseguraba de darle las gracias. Las personas empezaron a actuar m\u00e1s all\u00e1 de sus roles de anfitri\u00f3n o invitado, redefiniendo qui\u00e9n se supone que debe cuidar de qui\u00e9n en distintas situaciones. A trav\u00e9s de estos momentos, los retiros catalizaron diversas formas de convivencia encarnada entre los participantes, lo que constituy\u00f3 su eficacia como pr\u00e1ctica sanadora y de cuidado tanto para ni\u00f1os como para adultos.      <\/p>\n\n<div style=\"height:41px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Crear comunidad a partir de la crisis<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la vida cotidiana \u201cvolvi\u00f3 r\u00e1pidamente a la normalidad\u201d en escuelas, lugares de trabajo y vecindarios de Fukushima, muchas familias con hijos tuvieron que afrontar la vulnerabilidad biol\u00f3gica de sus ni\u00f1os como si fuera un asunto privado. Los retiros de recuperaci\u00f3n intentan responder a esta necesidad espec\u00edfica de las familias con hijos que viven con y contra la radiaci\u00f3n en Fukushima, proporcionando un respiro temporal para sus ni\u00f1os. Mientras asist\u00eda a retiros de <em>hoy\u014d<\/em> y observaba los debates pertinentes, sent\u00ed la necesidad de ofrecer relatos sobre c\u00f3mo la experiencia de sanaci\u00f3n en la naturaleza de los ni\u00f1os est\u00e1 impulsada no solo por la presunta limpieza de un lugar no irradiado, sino tambi\u00e9n por el trabajo voluntario de cuidado de <em>borantia<\/em>s predominantemente mujeres.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas mujeres, motivadas por sus l\u00f3gicas culturales del cuidado y por su sentido de responsabilidad hacia las generaciones futuras, intervienen para cubrir las lagunas dejadas por el apoyo insuficiente del Gobierno japon\u00e9s tras el desastre nuclear de Fukushima. Al reivindicar su trabajo voluntario como socialmente necesario y significativo, desaf\u00edan la noci\u00f3n patriarcal de que el trabajo de cuidados es un asunto privado y dom\u00e9stico, y demuestran su importancia vital para reconfigurar la esfera p\u00fablica hacia una visi\u00f3n m\u00e1s inclusiva de la recuperaci\u00f3n posterior al desastre. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La naturaleza de este trabajo voluntario de cuidados es a la vez social y ecol\u00f3gica; para que el <em>hoy\u014d <\/em>funcione, las mujeres re\u00fanen una gama de habilidades, recursos, conocimientos y conexiones para crear un retiro cada vez, al tiempo que negocian din\u00e1micas pol\u00edticas e hist\u00f3ricas a trav\u00e9s de paisajes disputados dentro y fuera de Fukushima. Al hacerlo, rechazan simult\u00e1neamente los binarismos pro y antinuclear prevalentes como categor\u00edas privilegiadas para la acci\u00f3n pol\u00edtica. En los retiros, este cuidado socioecol\u00f3gico se coordina como \u201cexperiencia de naturaleza\u201d, que es co-creada y disfrutada por voluntarios, padres y ni\u00f1os en entornos naturales distintivos. El <em>hoy\u014d<\/em>, como forma de praxis, reconoce que no todo el mundo puede simplemente reubicarse tras la revelaci\u00f3n de la contaminaci\u00f3n y, adem\u00e1s, que la movilidad es m\u00e1s que una elecci\u00f3n individual. El valor de la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d no reside solo en cuidar las biolog\u00edas de los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n en fomentar un tipo sociable de futuro que pueda ser habitable pese a su irradiaci\u00f3n. En este sentido, tambi\u00e9n entra\u00f1a un indicio de c\u00f3mo podr\u00eda ser la justicia social, en teor\u00eda y en la pr\u00e1ctica, tras la precipitaci\u00f3n radiactiva.    <\/p>\n\n<div style=\"height:44px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Imagen tomada por la autora <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los retiros de recuperaci\u00f3n que han surgido tras el desastre nuclear de Fukushima Daiichi en Jap\u00f3n constituyen un poderoso ejemplo de c\u00f3mo las pr\u00e1cticas experimentales de cuidado fomentan comunidades transformadoras en medio de una incertidumbre persistente. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5988,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[396],"tags":[371,360],"authors":[529],"class_list":["post-5987","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-documentos-de-trabajo","tag-familia-hogar","tag-practicas-sociales","authors-jieun-cho"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image.jpg",1200,606,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-300x152.jpg",300,152,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-768x388.jpg",768,388,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-1024x517.jpg",1024,517,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image.jpg",1200,606,false],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image.jpg",1200,606,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-900x450.jpg",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-500x280.jpg",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Jieun-retreat-image-160x160.jpg",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Los retiros de recuperaci\u00f3n que han surgido tras el desastre nuclear de Fukushima Daiichi en Jap\u00f3n constituyen un poderoso ejemplo de c\u00f3mo las pr\u00e1cticas experimentales de cuidado fomentan comunidades transformadoras en medio de una incertidumbre persistente.","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5987","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5987"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5987\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5988"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5987"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5987"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5987"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=5987"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}