{"id":5891,"date":"2023-11-03T23:00:09","date_gmt":"2023-11-03T23:00:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/personal-de-primera-linea-invisible-cuidadores-filipinos-en-los-estados-unidos-y-el-cuidado-colectivo\/"},"modified":"2026-09-11T13:01:00","modified_gmt":"2026-09-11T13:01:00","slug":"personal-de-primera-linea-invisible-cuidadores-filipinos-en-los-estados-unidos-y-el-cuidado-colectivo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/personal-de-primera-linea-invisible-cuidadores-filipinos-en-los-estados-unidos-y-el-cuidado-colectivo\/","title":{"rendered":"Personal de primera l\u00ednea invisible: cuidadores filipinos en los Estados Unidos y el cuidado colectivo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los actuales tiempos de endemia de la COVID-19 en los Estados Unidos (EE. UU.), los picos en la transmisi\u00f3n y las muertes a menudo dirigen nuestra atenci\u00f3n hacia el personal sanitario de primera l\u00ednea, compuesto principalmente por los valientes m\u00e9dicos y enfermeros que trabajan en entornos hospitalarios. Otros tipos de trabajadores de primera l\u00ednea que proporcionan cuidados sanitarios y otros tipos de labor de cuidado han sido, en gran medida, ignorados en sus funciones de contenci\u00f3n. Dados los sistemas y pol\u00edticas debilitados en torno a los cuidados a largo plazo y el cuidado de ancianos en los EE. UU., muchos trabajadores de cuidados, ya sean formales o informales, resultan a menudo invisibles.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En t\u00e9rminos generales, los migrantes filipinos est\u00e1n sobrerrepresentados entre los trabajadores sanitarios en una variedad de ocupaciones de salud en los EE. UU. Si bien los enfermeros migrantes filipinos representan solo el 4 % de la poblaci\u00f3n de enfermer\u00eda en los EE. UU., casi un tercio de los enfermeros que fallecieron a causa del virus de la COVID-19 son filipinos (<a href=\"https:\/\/www.statnews.com\/2020\/04\/28\/coronavirus-taking-outsized-toll-on-filipino-american-nurses\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">McFarling 2020<\/a>). Los migrantes filipinos tambi\u00e9n trabajan en industrias auxiliares de cuidados a largo plazo y cuidado de ancianos y, sin embargo, las cifras para rastrear con precisi\u00f3n las muertes por COVID-19 entre los cuidadores est\u00e1n ausentes porque no existe un sistema centralizado para registrar el empleo de los cuidadores.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo de cuidado es ya de por s\u00ed una labor aislada. Los cuidadores trabajan en una variedad de entornos, como centros asistidos que pueden tener muchas camas y pacientes en una sola ala o planta; otros cuidadores trabajan en peque\u00f1os equipos de 2 o 3 personas situados en entornos no hospitalarios, por ejemplo, en hogares que se convierten en centros para el cuidado de ancianos. Mientras tanto, otros que son cuidadores individuales realizan visitas a domicilios particulares. A menudo, los cuidadores realizan el trabajo por su cuenta en entornos dom\u00e9sticos privados.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes, durante la era de la COVID-19 y hasta el d\u00eda de hoy, los trabajadores de cuidados filipinos se encuentran en la primera l\u00ednea de los centros de vida asistida, los centros de cuidados residenciales para personas mayores (RCFE) y como asistentes personales de personas con enfermedades cr\u00f3nicas y con diversidad funcional en el \u00e1rea de la Bah\u00eda de San Francisco. Debido a que la industria del cuidado se ha estancado como un sector con recursos insuficientes dentro de la atenci\u00f3n sanitaria estadounidense, los trabajadores de cuidados que lo integran sufren una serie de violaciones laborales. Un informe de investigaci\u00f3n encontr\u00f3 graves violaciones salariales y de horarios en los centros de cuidados residenciales para personas mayores (RCFE) (<a href=\"https:\/\/revealnews.org\/article\/california-regulators-arent-taking-action-against-care-homes-that-ignore-wage-theft-judgments\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Gollan, 2019<\/a>). Las condiciones reportadas en el estudio no solo son perjudiciales para la salud y la seguridad de los trabajadores, sino que \u00abpueden erosionar\u00bb la calidad del cuidado proporcionado a los residentes. La pandemia de la COVID-19 exacerb\u00f3 la crisis existente en el cuidado con la que muchos cuidadores filipinos han vivido durante d\u00e9cadas <a href=\"http:\/\/chrome-extension:\/\/efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj\/https:\/journals.sagepub.com\/doi\/pdf\/10.1177\/00027642211000410\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">(Nasol y Francisco-Menchavez, 2021<\/a>). En un estudio reciente, encontr\u00e9 que m\u00e1s del 30 % de los cuidadores filipinos no tienen acceso regular a equipos de protecci\u00f3n individual (EPI) desechables en sus lugares de trabajo (<a href=\"http:\/\/chrome-extension:\/\/efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj\/https:\/escholarship.org\/content\/qt9950b6pf\/qt9950b6pf.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Francisco-Menchavez et al 2020<\/a>).     <\/p>\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Obst\u00e1culos y estrategias para el cuidado colectivo<\/strong>  <\/h4>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidadores filipinos que experimentan soledad y aislamiento en sus lugares de trabajo dependen de los espacios de reuni\u00f3n comunitaria para encontrar un respiro. La iglesia y el compa\u00f1erismo, los restaurantes filipinos y los centros comerciales \u00e9tnicos, los centros comunitarios y los eventos \u00e9tnicos filipinos sirvieron como reuniones sociales, un alivio del aislamiento del trabajo de cuidado. En el pasado, los cuidadores utilizaban estos espacios para intercambiar informaci\u00f3n sobre empleos, vivienda y eventos actuales. All\u00ed celebraban sus hitos, cumplea\u00f1os y enviaban dinero a sus familias en Filipinas. Esta red de apoyo social era robusta y serv\u00eda para prop\u00f3sitos tanto pragm\u00e1ticos como de ocio.     <\/p>\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile\" style=\"grid-template-columns:33% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Valerie-photo-2-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3319 size-full\" srcset=\"https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Valerie-photo-2-768x1024.jpg 768w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Valerie-photo-2-225x300.jpg 225w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Valerie-photo-2-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Valerie-photo-2.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la pandemia de la COVID-19, la caracter\u00edstica de aislamiento de los cuidadores se vio exacerbada. Antes de la pandemia, algunos cuidadores pod\u00edan integrar en sus rutinas semanales ver pel\u00edculas o reunirse con otros cuidadores y pacientes para dar un paseo por un parque o un centro comercial cercano. Con los confinamientos, los cuidadores y sus pacientes no pudieron salir de sus instalaciones. Dada la poblaci\u00f3n a la que sirven, los lugares p\u00fablicos se volvieron peligrosos para sus pacientes. Mientras sus rutinas de trabajo se manten\u00edan iguales, intensific\u00e1ndose a medida que se difund\u00edan las noticias sobre el virus, sus espacios y eventos comunitarios desaparecieron. Esta falta de contacto entre los miembros de la comunidad impidi\u00f3 la oportunidad de intercambiar informaci\u00f3n sobre la pandemia. La informaci\u00f3n b\u00e1sica sobre el virus y c\u00f3mo protegerse recay\u00f3 sobre los hombros de los cuidadores individuales. Lo que los cuidadores pod\u00edan esperar de sus empleadores en t\u00e9rminos de seguridad y protecci\u00f3n de la salud qued\u00f3 relegado a lo que los empleadores comunicaban a sus empleados. La oportunidad de conocer qu\u00e9 exig\u00edan otros cuidadores a sus empleadores, y quiz\u00e1s qu\u00e9 estaban dispuestos a proporcionar estos, se cerr\u00f3 debido a la falta de espacios comunitarios para los cuidadores.         <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el mundo recurr\u00eda a Zoom y a las videoconferencias para la transici\u00f3n al trabajo y la escuela a distancia, los cuidadores se encontraban perdidos. Los cuidadores no eran considerados una fuerza laboral que pudiera optar por no acudir a sus lugares de trabajo. Eran trabajadores esenciales, ya que proporcionaban el cuidado cr\u00edtico para sus pacientes. Si hubo capacitaciones por Zoom para preparar a los cuidadores ante los matices y cambios de la pandemia, los cuidadores no tuvieron un acceso r\u00e1pido a ordenadores, y las capacitaciones en tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n (TIC) a distancia quedaron fuera de la transici\u00f3n digital.   <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Aun as\u00ed, fue la innovaci\u00f3n de las organizaciones de trabajadores migrantes filipinos como la Pilipino Association for Workers and Immigrants (PAWIS) en Silicon Valley, en el \u00e1rea de la Bah\u00eda, la que ayud\u00f3 a los cuidadores a abordar estos obst\u00e1culos. Los organizadores desarrollaron un alcance individualizado para mantenerse en contacto con los cuidadores de la organizaci\u00f3n PAWIS a trav\u00e9s de aplicaciones de mensajer\u00eda grupal como Groupme o WhatsApp. Cuando los l\u00edderes de los trabajadores de PAWIS se convencieron de que el confinamiento y la pandemia no durar\u00edan solo un corto per\u00edodo, la organizaci\u00f3n explor\u00f3 c\u00f3mo convocar a sus miembros a trav\u00e9s de Zoom. Los l\u00edderes de PAWIS activaron una pr\u00e1ctica cultural filipina llamada \u00abkuwentuhan\u00bb, o narraci\u00f3n de historias, a trav\u00e9s de eventos mensuales por Zoom para que los cuidadores asistieran.   <\/p>\n<\/div><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el espacio virtual de Zoom no es lo mismo que la socializaci\u00f3n en persona, los cuidadores, y muchos inmigrantes filipinos antes que ellos, ya estaban familiarizados con la traducci\u00f3n de parte de su vida cotidiana a alg\u00fan formato digital y virtual, dado que sus relaciones con sus familias en Filipinas est\u00e1n mediadas por TIC como Facebook, FaceTime e Instagram. Los eventos de \u00abkuwentuhan\u00bb no solo buscaban crear espacios sociales para que los cuidadores se conectaran, sino que tambi\u00e9n ofrec\u00edan asesoramiento pr\u00e1ctico de abogados laboralistas con respecto a la gesti\u00f3n de los beneficios federales y estatales, en r\u00e1pido cambio, para el desempleo o la asistencia salarial. Tanto la oportunidad de conectar con otros cuidadores como el asesoramiento legal fueron razones convincentes para unirse.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando se permitieron las reuniones en persona, PAWIS organiz\u00f3 colectas de equipos de protecci\u00f3n individual (EPI) donde no solo distribu\u00edan equipo esencial para los cuidadores, sino que tambi\u00e9n inclu\u00edan comida filipina casera en lo que llamaban \u00abpaquetes de cuidado\u00bb. Si los cuidadores no pod\u00edan acudir a la colecta, recib\u00edan uno en la puerta principal del centro donde trabajaban. De estas m\u00faltiples maneras, la innovaci\u00f3n y la \u00e9tica del cuidado entre los cuidadores visibilizaron el trabajo de primera l\u00ednea de los migrantes filipinos.  <\/p>\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Valerie Francisco-Menchavez<\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Doctora por la San Francisco State University vfm@sfsu.edu<\/em><\/p>\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Todas las im\u00e1genes: Valerie Francisco-Menchavez <\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta obra est\u00e1 bajo una <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\">licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes, durante la era de la COVID-19 y hasta el d\u00eda de hoy, los trabajadores de cuidados filipinos se encuentran en la primera l\u00ednea de los centros de vida asistida, los centros de cuidados residenciales para personas mayores (RCFE) y como asistentes personales de personas con enfermedades cr\u00f3nicas y con diversidad funcional en el \u00e1rea de la Bah\u00eda de San Francisco. Debido a que la industria del cuidado se ha estancado como un sector con recursos insuficientes dentro de la atenci\u00f3n sanitaria estadounidense, los trabajadores de cuidados que lo integran sufren una serie de violaciones laborales. No obstante, los cuidadores han innovado en su capacidad para cuidarse unos a otros.  <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5893,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[396],"tags":[379,346],"authors":[495],"class_list":["post-5891","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-documentos-de-trabajo","tag-migracion","tag-trabajo","authors-valerie-francisco-menchavez"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post.jpg",1500,842,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-300x168.jpg",300,168,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-768x431.jpg",768,431,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-1024x575.jpg",1024,575,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post.jpg",1500,842,false],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post.jpg",1500,842,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-900x450.jpg",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-500x280.jpg",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Image-Valerie-blog-post-160x160.jpg",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Antes, durante la era de la COVID-19 y hasta el d\u00eda de hoy, los trabajadores de cuidados filipinos se encuentran en la primera l\u00ednea de los centros de vida asistida, los centros de cuidados residenciales para personas mayores (RCFE) y como asistentes personales de personas con enfermedades cr\u00f3nicas y con diversidad funcional en el \u00e1rea\u2026","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5891"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5891\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5891"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=5891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}