{"id":5755,"date":"2021-11-22T09:21:15","date_gmt":"2021-11-22T09:21:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/genero-negociacion-y-build-back-better\/"},"modified":"2026-09-11T13:00:17","modified_gmt":"2026-09-11T13:00:17","slug":"genero-negociacion-y-build-back-better","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/genero-negociacion-y-build-back-better\/","title":{"rendered":"G\u00e9nero, negociaci\u00f3n y Build Back Better"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ha sido una gran oportunidad para el intercambio de ideas con algunos economistas excelentes que representan una variedad de enfoques te\u00f3ricos y emp\u00edricos diferentes sobre el g\u00e9nero y los hogares. En este momento, el plan Build Back Better de Biden est\u00e1 atravesando un tortuoso proceso pol\u00edtico. Independientemente de lo que se piense de las propuestas espec\u00edficas, se podr\u00eda estar de acuerdo en que representa una oportunidad para reflexionar m\u00e1s profundamente sobre el cuidado de los miembros de la familia y de la comunidad como un bien p\u00fablico que requiere inversi\u00f3n p\u00fablica. Me decepciona la cobertura medi\u00e1tica del proyecto de ley, que hace tanto hincapi\u00e9 en el coste monetario y no lo suficiente en su valor econ\u00f3mico; se ha hecho poco esfuerzo por estimar el valor monetario de la mejora de la eficiencia en la prestaci\u00f3n de cuidados cuando el trabajo no remunerado y el remunerado se combinan de forma flexible y se recompensan de manera equitativa.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Considero que la voluntad de proporcionar cuidados no remunerados a otros (ya sea para ni\u00f1os, ancianos, personas que sufren una discapacidad o enfermedad) forma parte de una red de seguridad impl\u00edcita y el\u00e1stica, cuyo importante papel ha sido puesto de relieve por la Covid-19. No es una red de seguridad infinitamente el\u00e1stica, y se est\u00e1 volviendo cada vez m\u00e1s fr\u00e1gil. Creo que estamos, como naci\u00f3n, inmersos en un proceso de negociaci\u00f3n colectiva sobre la distribuci\u00f3n de los costes del cuidado y que este proceso se asemeja al que tiene lugar en muchos hogares. Esbozo este punto de vista en mi libro reciente, <em>The Rise and Decline of Patriarchal Systems: An Intersectional Political Economy<\/em>, y lo resumir\u00e9 aqu\u00ed.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A menudo nos beneficiamos de la cooperaci\u00f3n mutua pero, no obstante, competimos por c\u00f3mo se distribuir\u00e1n los beneficios de dicha cooperaci\u00f3n (para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre esto, v\u00e9anse John Rawls y Amartya Sen sobre el conflicto cooperativo). Nuestra participaci\u00f3n est\u00e1 determinada en gran medida por nuestra posici\u00f3n de reserva o la siguiente mejor alternativa. Nuestra siguiente mejor alternativa est\u00e1 determinada en parte por nuestras capacidades personales, que son en parte una funci\u00f3n de nuestro propio capital humano y en parte una funci\u00f3n de los grupos a los que pertenecemos, como nuestro g\u00e9nero, raza, ciudadan\u00eda, clase, etc. Nuestra posici\u00f3n de reserva tambi\u00e9n est\u00e1 determinada por nuestra capacidad para capturar los beneficios econ\u00f3micos de las actividades en las que participamos. Una persona puede ser un gran cuidador, ayudando a producir, desarrollar y mantener las capacidades de los dem\u00e1s, creando grandes beneficios sociales. La capacidad de capturar estos beneficios, sin embargo, es limitada.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las personas que cuidan de ni\u00f1os, los hijos que cuidan de sus padres, las personas que se cuidan entre s\u00ed, las personas que trabajan en empleos de cuidados como los trabajadores del cuidado infantil, los trabajadores del cuidado de ancianos, los m\u00e9dicos, las enfermeras, los profesores, a menudo derivan beneficios emocionales significativos de su trabajo. La remuneraci\u00f3n que reciben, sin embargo, est\u00e1 mucho m\u00e1s estrechamente vinculada a su poder de negociaci\u00f3n que al valor social que crean. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En mi opini\u00f3n, nuestra profesi\u00f3n no ha dedicado suficiente atenci\u00f3n a los bienes p\u00fablicos, cosas que son dif\u00edciles de valorar, ya sea porque no son rivales, no son excluyentes o simplemente son dif\u00edciles de medir. No hemos mirado con suficiente atenci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del mercado, ni hemos apreciado hasta qu\u00e9 punto los procesos impulsados por el mercado han llevado al deterioro de nuestro clima social, as\u00ed como de nuestro clima meteorol\u00f3gico. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo se relaciona esto con la negociaci\u00f3n en el hogar y la desigualdad de g\u00e9nero? Se ha observado desde hace tiempo que las mujeres tienden a especializarse en actividades que son menos \u00abfungibles\u00bb que aquellas en las que se especializan los hombres. Como resultado, son m\u00e1s dependientes econ\u00f3micamente de los hombres que viceversa. Las parejas participan en un conflicto cooperativo, y la distribuci\u00f3n factible dentro de las parejas est\u00e1 determinada por el conjunto de puntos en los que ambos est\u00e1n mejor como resultado de continuar su cooperaci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 determina la asignaci\u00f3n espec\u00edfica? Se han sugerido muchas soluciones diferentes, pero todas ellas respetan la importancia de las posiciones de reserva. Marjorie McElroy se\u00f1al\u00f3 por primera vez el impacto de los factores institucionales \u2014a los que denomin\u00f3 \u00abfactores ambientales externos al hogar\u00bb\u2014 en las posiciones de reserva. Ejemplos particularmente relevantes para las madres incluyen un cr\u00e9dito fiscal por hijos, el permiso familiar pagado y el cuidado infantil subvencionado (en otras palabras, Build Back Better).       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos factores institucionales tambi\u00e9n podr\u00edan interpretarse en los t\u00e9rminos del marco de oferta\/demanda que Shoshana Grossbard ha desarrollado. Cualquier cosa que aumente la independencia econ\u00f3mica potencial de las mujeres desplaza la demanda de maridos hacia abajo y, por lo tanto, reduce su \u00abprecio\u00bb; es probable que obtengan una parte menor de las ganancias de la cooperaci\u00f3n, incluso si las ganancias totales aumentan. Incorporar las instituciones sociales al panorama de la negociaci\u00f3n en el hogar no vicia el papel de la optimizaci\u00f3n individual; simplemente a\u00f1ade un componente de acci\u00f3n colectiva. Los grupos basados en la identidad social (incluyendo a mujeres y hombres) dedican tiempo y energ\u00eda a las instituciones sociales que probablemente mejoren su propia posici\u00f3n de reserva colectiva.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una <a href=\"https:\/\/thehill.com\/opinion\/white-house\/576097-juan-williams-women-wield-the-power\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">encuesta de opini\u00f3n<\/a> de octubre realizada por la Universidad de Quinnipiac, el 64 % de las mujeres, pero solo el 50 % de los hombres, apoyaron la iniciativa Build Back Better. Las mujeres representan la mayor\u00eda de los votantes de los EE. UU., pero nuestro poder de negociaci\u00f3n colectiva sigue siendo m\u00e1s d\u00e9bil que el de los hombres. Los economistas deber\u00edan reflexionar m\u00e1s profundamente sobre lo que esto implica.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas notas del panel sobre La econom\u00eda del g\u00e9nero y los hogares, Southern Economic Association, 22 de noviembre de 2021<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[358],"tags":[],"authors":[453],"class_list":["post-5755","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-conversaciones-sobre-los-cuidados","authors-nancy-folbre"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":false,"thumbnail":false,"medium":false,"medium_large":false,"large":false,"1536x1536":false,"2048x2048":false,"featured-card":false,"card":false,"profile":false},"uagb_author_info":{"display_name":"folbre","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/folbre\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Algunas notas del panel sobre La econom\u00eda del g\u00e9nero y los hogares, Southern Economic Association, 22 de noviembre de 2021","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5755"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5755\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5755"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=5755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}