{"id":5539,"date":"2025-03-30T17:34:43","date_gmt":"2025-03-30T17:34:43","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/desposesion-ecologia-mundial-y-cuidado-una-perspectiva-desde-kenia\/"},"modified":"2026-09-10T19:57:10","modified_gmt":"2026-09-10T19:57:10","slug":"desposesion-ecologia-mundial-y-cuidado-una-perspectiva-desde-kenia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/desposesion-ecologia-mundial-y-cuidado-una-perspectiva-desde-kenia\/","title":{"rendered":"Desposesi\u00f3n, ecolog\u00eda mundial y cuidado: una perspectiva desde Kenia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1896 el Estado colonial en Kenia inici\u00f3 la construcci\u00f3n del Ferrocarril de Uganda, un proyecto azaroso que los cr\u00edticos denominaron el \u00abExpreso Lun\u00e1tico\u00bb. Sin perjuicio de la insensatez del proyecto, durante los cinco a\u00f1os siguientes el ferrocarril devor\u00f3 \u00e1vidamente tierras para que lo que los <em>laibons<\/em> maas\u00e1i, o videntes, denominaban la \u00abgran serpiente\u00bb pudiera trazar su curso desde Mombasa hasta el lago Victoria. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este fue un per\u00edodo de profunda transformaci\u00f3n ecol\u00f3gica en la regi\u00f3n. La sequ\u00eda sostenida causada por un ciclo de El Ni\u00f1o condujo a una coyuntura de crisis superpuestas, lo que Jason Moore ha denominado \u00abel capitalismo como ecolog\u00eda mundial\u00bb. A la sequ\u00eda se sumaron la peste bovina, el hambre y la viruela, que asolaron las comunidades africanas. Particularmente devastados fueron los maas\u00e1i pastoriles, que perdieron hasta el 95 % de sus reba\u00f1os. Este ganado era fundamental para los modos de subsistencia maas\u00e1i, pero tambi\u00e9n eran \u00edntimos, lo que Julie Livingston ha denominado \u00abfamiliares interespec\u00edficos\u00bb. El desembolso de capital necesario para construir el ferrocarril dej\u00f3 al gobierno colonial considerablemente endeudado con el Tesoro, convenciendo al Estado de la prudencia fiscal del asentamiento blanco. En 1904 los maas\u00e1i fueron despose\u00eddos de tierras de pastoreo que hab\u00edan transformado a lo largo de generaciones de pastoralismo itinerante, formas practicadas de cuidado que las hab\u00edan hecho \u00abdulces\u00bb. Si bien el Estado colonial reconoci\u00f3 t\u00e1citamente que estas pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas hab\u00edan mejorado el entorno, las colaboraciones humanas y extrahumanas que convirtieron estas tierras en ideales para la cr\u00eda de ganado, reenmarc\u00f3 estas tierras como \u00abbald\u00edas\u00bb, un ardid que allan\u00f3 el camino para la apropiaci\u00f3n de tierras y la subsiguiente mercantilizaci\u00f3n. En conjunto, esta reflexi\u00f3n aboga por una comprensi\u00f3n materialmente fundamentada del cuidado, una que preste estrecha atenci\u00f3n a c\u00f3mo las din\u00e1micas pol\u00edtico-econ\u00f3micas y las condiciones ecol\u00f3gicas de este per\u00edodo actuaron para clausurar las econom\u00edas y ecolog\u00edas maas\u00e1i del cuidado, introduciendo las formas m\u00ednimas y productivistas de cuidado que fundamentaron el capitalismo colonial (de colonos).        <\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La coyuntura ecol\u00f3gica, o el capitalismo como ecolog\u00eda mundial<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El primer hilo de este momento coyuntural fue la sequ\u00eda. A finales del siglo XIX se produjo un evento clim\u00e1tico de proporciones verdaderamente globales y verdaderamente devastadoras: El Ni\u00f1o. Si bien los ENOS han estado ocurriendo durante miles de a\u00f1os, los datos sugieren que existe una conexi\u00f3n entre el cambio clim\u00e1tico antropog\u00e9nico y la creciente frecuencia e intensidad de los eventos de El Ni\u00f1o, que causan condiciones de sequ\u00eda en gran parte de lo que el capitalismo como fuerza configuradora del mundo ha producido como el Tercer Mundo. La aceleraci\u00f3n de los eventos de El Ni\u00f1o a finales del siglo XIX parece, en efecto, corresponderse con la aceleraci\u00f3n de las emisiones de gases de efecto invernadero que los acad\u00e9micos han vinculado tanto a la revoluci\u00f3n industrial como a la expansi\u00f3n imperial del siglo XIX.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Estado colonial aprovechar\u00eda en \u00faltima instancia estas condiciones para facilitar la acumulaci\u00f3n blanca. Pero El Ni\u00f1o por s\u00ed solo no facilit\u00f3 estas transformaciones masivas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que nos lleva a nuestro segundo hilo en este momento coyuntural: la peste bovina. Si bien no era desconocida en el continente, fue solo a finales de la d\u00e9cada de 1880 cuando la peste bovina, junto con las crecientes incursiones europeas, penetr\u00f3 al sur del Sahara. La devastaci\u00f3n fue tan tremenda como r\u00e1pida. En cuesti\u00f3n de meses, el virus hab\u00eda recorrido casi 3.000 km desde la costa del Cuerno de \u00c1frica hacia el interior. Los acad\u00e9micos especulan que la rapidez de la propagaci\u00f3n del virus estuvo vinculada a las condiciones de sequ\u00eda del ciclo de El Ni\u00f1o, que redujeron las precipitaciones y los niveles de agua en toda la regi\u00f3n. A medida que los animales exhalaban gotitas de aerosol y liberaban secreciones nasales y oculares, y excreciones corporales, el virus encontraba nuevos hu\u00e9spedes. Junto a las fuentes de agua que los animales esperaban que aliviaran su deshidrataci\u00f3n \u2014causada tanto por el virus que succionaba su vitalidad como por la sequ\u00eda\u2014 proliferaron la infecci\u00f3n y la muerte.      <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las comunidades pastoriles, dependientes como eran del ganado para su sustento, fueron las m\u00e1s vulnerables al virus. Las econom\u00edas hist\u00f3ricas del cuidado est\u00e1n integradas en la palabra maas\u00e1i <em>en-kishu<\/em>, que significa tanto ganado como pueblo, problematizando cualquier l\u00edmite n\u00edtido entre los seres humanos y las naturalezas extrahumanas. Dentro de esta epistemolog\u00eda de la vida y la mutualidad, el ganado era m\u00e1s que un modo de subsistencia; eran \u00abfamiliares interespec\u00edficos\u00bb. Estas relaciones interespec\u00edficas fundamentaron las respuestas maas\u00e1i a la devastaci\u00f3n: se refieren a este per\u00edodo como <em>emutai<\/em>, porque \u00abacab\u00f3 por completo\u00bb con los reba\u00f1os maas\u00e1i, que eran tanto modo de subsistencia como forma de vida.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para 1892, la peste bovina hab\u00eda cobrado la vida de aproximadamente el 50 por ciento de los reba\u00f1os en la tierra<strong>.<\/strong> Pero las condiciones coyunturales estaban a punto de empeorar.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que nos lleva a nuestro tercer hilo en este momento coyuntural: el hambre. La desecaci\u00f3n causada por la sequ\u00eda produjo condiciones de hambruna en toda la regi\u00f3n. Bajo estas condiciones, las comunidades agr\u00edcolas vecinas simplemente no pod\u00edan abastecer a sus vecinos pastoriles, formas practicadas de cuidado que hist\u00f3ricamente fundamentaban las relaciones entre pastoriles y agricultores. Proliferaron la muerte y el desgaste.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no fue la muerte por hambre la que caus\u00f3 la mayor parte de la devastaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que nos lleva a nuestro cuarto hilo en este momento coyuntural: la viruela. A medida que el virus obten\u00eda energ\u00eda del cuerpo de sus hu\u00e9spedes, se fortalec\u00eda mientras su vitalidad se marchitaba. <strong>  <\/strong>Los maas\u00e1i eran particularmente vulnerables, ya que la trashumancia garantizaba que enfermedades como la viruela no se volvieran end\u00e9micas. Y estas muertes fueron prolongadas y dolorosas: \u00abla piel apenas sosteniendo el armaz\u00f3n de huesos que sobresal\u00edan en cada \u00e1ngulo, pies hinchados, ojos hundidos, carne devorada por llagas repugnantes\u00bb. <\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Estructurando la coyuntura<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tan extrema fue la devastaci\u00f3n de estos a\u00f1os que cuando los europeos avanzaron hacia el interior encontraron grandes extensiones de tierra vacante hist\u00f3ricamente ocupadas por los maas\u00e1i. Los administradores se pusieron r\u00e1pidamente a trabajar intentando estructurar este momento coyuntural. Mediante un ardid discursivo y epistemol\u00f3gico, argumentaron que los africanos solo \u00abpose\u00edan\u00bb tierras si las ocupaban. Una vez que se hab\u00edan trasladado fuera de la tierra \u2014una estrategia estacional de movilidad perseguida por los maas\u00e1i pastoriles, una forzada coercitivamente a existir de maneras extremas por las devastaciones de estos a\u00f1os\u2014 se convert\u00eda en \u00abbald\u00eda\u00bb. Los funcionarios argumentaron que el gobierno deb\u00eda reclamar la titularidad de estas tierras \u00abbald\u00edas\u00bb y abrirlas al asentamiento europeo. Bald\u00edo, evidentemente, era una categor\u00eda el\u00e1stica. Con un poco de ingenier\u00eda jur\u00eddica, lo bald\u00edo pod\u00eda mercantilizarse y convertirse en fuente de valor. Si el capital ficticio hab\u00eda financiado la construcci\u00f3n del ferrocarril, las mercanc\u00edas ficticias ser\u00edan violentamente conjuradas a la existencia para saldar las deudas coloniales.       <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evaluaci\u00f3n de esta tierra como bald\u00eda fue cinismo en su peor expresi\u00f3n. Fue precisamente el cultivo lento de paisajes cuidados nacidos de los sistemas maas\u00e1i de pastoralismo rotativo lo que hizo que las tierras del Valle del Rift fueran \u00abdulces\u00bb e ideales para el pastoreo. Los seres humanos y el ganado hab\u00edan producido este paisaje, una colaboraci\u00f3n interespec\u00edfica necesaria para sostener y mantener el bienestar de cada uno, y para producir y reproducir la tierra como una fuente viable y confiable de sustento. Fue precisamente esta cualidad de \u00abdulzura\u00bb cultivada la que hizo que estos espacios fueran deseables para los aspirantes a ganaderos blancos.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1904-05 los maas\u00e1i restantes fueron retirados por la fuerza de sus tierras de pastoreo y reubicados en dos reservas. Los colonos se apresuraron a reclamar estas tierras \u00abdulces\u00bb (\u00abbald\u00edas\u00bb), solicitando propiedades en regiones hist\u00f3ricas de pastoreo maas\u00e1i. Esto marc\u00f3 una ruptura radical en la forma, el contenido y el prop\u00f3sito de la cr\u00eda de ganado. Los aspirantes a ganaderos se apoderaron de estas tierras, pero con un prop\u00f3sito completamente nuevo. Con la tierra mercantilizada, lo que los maas\u00e1i consideraban sus parientes interespec\u00edficos se criar\u00eda como mercanc\u00edas para el mercado. Un conjunto de relaciones basadas en pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas de cuidado interespec\u00edfico fue reemplazado por otro fundado en la ley.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la d\u00e9cada de 1910, el Estado colonial hab\u00eda logrado, con cierta medida de \u00e9xito, estructurar este momento coyuntural, aprovechando el sufrimiento africano de finales del siglo XIX mientras trabajaba para mercantilizar la tierra, un proceso considerado necesario para saldar las deudas metropolitanas de las que naci\u00f3. El cercamiento actu\u00f3 para clausurar las pr\u00e1cticas hist\u00f3ricas de cuidado que hab\u00edan sostenido los mundos vitales interespec\u00edficos maas\u00e1i, mientras los europeos se apropiaban de las tierras \u00abdulces\u00bb que nacieron de modos interespec\u00edficos de cuidado en busca de beneficio. <\/p>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La imagen (una fotograf\u00eda modificada de los Archivos Nacionales Brit\u00e1nicos) y la entrada del blog son de Emma Park, NSSR, <\/em>parke@newschool.edu. La imagen est\u00e1 en uso leg\u00edtimo.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta obra est\u00e1 bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El capitalismo reconfigura las relaciones entre los seres humanos y entre estos y las naturalezas m\u00e1s-que-humanas. Este proceso ha fomentado una noci\u00f3n minimalista y productivista del cuidado, mercantilizando o erosionando las relaciones que resisten la acumulaci\u00f3n. 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