{"id":5495,"date":"2025-01-20T17:49:42","date_gmt":"2025-01-20T17:49:42","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/discrecionalidad-o-estandarizacion-como-evaluan-los-estados-la-elegibilidad-para-la-atencion-domiciliaria\/"},"modified":"2026-09-10T19:57:00","modified_gmt":"2026-09-10T19:57:00","slug":"discrecionalidad-o-estandarizacion-como-evaluan-los-estados-la-elegibilidad-para-la-atencion-domiciliaria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/discrecionalidad-o-estandarizacion-como-evaluan-los-estados-la-elegibilidad-para-la-atencion-domiciliaria\/","title":{"rendered":"\u00bfDiscrecionalidad o estandarizaci\u00f3n? C\u00f3mo eval\u00faan los estados la elegibilidad para la atenci\u00f3n domiciliaria"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Estados Unidos, la mayor\u00eda de las personas mayores y las personas con discapacidad prefieren permanecer en sus hogares o comunidades a medida que envejecen. Para ello, muchas de ellas necesitan servicios domiciliarios y comunitarios (HCBS), un espectro de atenci\u00f3n y apoyo en el hogar que previene o retrasa la atenci\u00f3n en residencias de ancianos <a href=\"https:\/\/www.kff.org\/report-section\/payment-rates-for-medicaid-home-and-community-based-services-states-responses-to-workforce-challenges-appendix-tables\/\">para <\/a><a href=\"https:\/\/www.kff.org\/report-section\/payment-rates-for-medicaid-home-and-community-based-services-states-responses-to-workforce-challenges-appendix-tables\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">casi 2 millones de estadounidenses<\/a>. Todos los estados cubren estos servicios mediante <a href=\"https:\/\/www.medicaid.gov\/medicaid\/home-community-based-services\/home-community-based-services-authorities\/home-community-based-services-1915c\/index.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">una exenci\u00f3n de Medicaid<\/a> que desv\u00eda la financiaci\u00f3n de grandes instituciones hacia la atenci\u00f3n basada en el hogar. <a href=\"https:\/\/www.macpac.gov\/subtopic\/eligibility-for-long-term-services-and-supports\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Para reunir los requisitos, las personas deben cumplir criterios de elegibilidad financieros y funcionales<\/a>. Si bien el gobierno federal exige que los estados determinen la elegibilidad funcional mediante una evaluaci\u00f3n formalizada de las capacidades f\u00edsicas y cognitivas, no impone ninguna herramienta de evaluaci\u00f3n espec\u00edfica para que los programas estatales de Medicaid realicen estas valoraciones. As\u00ed, en 2016, <a href=\"https:\/\/www.macpac.gov\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/Functional-Assessments-for-Long-Term-Services-and-Supports.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">hab\u00eda al menos 124 instrumentos diferentes<\/a> en uso en todo Estados Unidos, y la mayor\u00eda de los estados utilizaban m\u00e1s de una herramienta en sus diversos programas de atenci\u00f3n a largo plazo.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente, existen algunas similitudes entre estas herramientas. Por lo general, abarcan los mismos \u00e1mbitos: salud f\u00edsica, salud mental, funcionamiento, recursos sociales, recursos econ\u00f3micos y entorno f\u00edsico, raz\u00f3n por la cual, normalmente, las evaluaciones se realizan mediante una entrevista presencial en el domicilio de la persona. Pero las herramientas var\u00edan ampliamente tanto en la profundidad con la que cubren cada uno de los \u00e1mbitos como en las preguntas concretas y los instrumentos que emplean para medir la capacidad funcional.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En nuestra investigaci\u00f3n examinamos la variaci\u00f3n en la manera en que los estados determinan la elegibilidad para los HCBS y sus consecuencias para la prestaci\u00f3n de estos servicios a las personas mayores y a las personas con discapacidad. A partir de un an\u00e1lisis cualitativo de un conjunto de datos original de 83 herramientas de evaluaci\u00f3n utilizadas en todo el pa\u00eds, constatamos que un n\u00famero significativo de herramientas incluye preguntas abiertas que invitan a quienes administran la prueba a ejercer discrecionalidad en sus evaluaciones. Estas aperturas a la discrecionalidad cumplen tres prop\u00f3sitos. En primer lugar, aportan la informaci\u00f3n contextual que permite traducir las evaluaciones m\u00e9dicas en una valoraci\u00f3n de la necesidad. En segundo lugar, concilian m\u00faltiples formas de medici\u00f3n e informaci\u00f3n recopilada por distintos expertos. Por \u00faltimo, invitan a los expertos a dirimir la informaci\u00f3n y ofrecer una recomendaci\u00f3n evaluativa.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otras palabras, las herramientas de evaluaci\u00f3n deben, a la vez, estandarizar de manera eficiente la valoraci\u00f3n del deterioro y la necesidad, pero tambi\u00e9n proporcionar un amplio margen de discrecionalidad para situar los est\u00e1ndares en sus contextos locales. Consid\u00e9rese el siguiente extracto de la <a href=\"https:\/\/www.kymmis.com\/kymmis\/pdf\/351%20Revised%20Jul%2008web.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Kentucky\u2019s Medicaid Waiver Assessment<\/a>. Las preguntas estandarizadas son vagas y dejan abierta la posibilidad de que quienes eval\u00faan recurran a sus propios supuestos normativos sobre lo que constituye la independencia. Cada tarea contiene en s\u00ed misma una amplia gama de posibles pasos. Por ejemplo, hacer la colada implica reconocer cu\u00e1ndo la ropa est\u00e1 sucia, recogerla, manejar una lavadora y una secadora, doblar la ropa y guardarla. Esto deja un amplio margen para interpretar la independencia.      <\/p>\n\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"516\" src=\"https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt-1024x516.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3959\" srcset=\"https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt-1024x516.jpg 1024w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt-300x151.jpg 300w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt-768x387.jpg 768w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt-1536x774.jpg 1536w, https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Kentucky-Medicaid-Waiver-Excerpt.jpg 1540w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<div style=\"height:20px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sospechamos que la variaci\u00f3n en la manera en que se utiliza y se documenta la discrecionalidad tiene efectos consecuentes en c\u00f3mo se asignan los servicios domiciliarios y comunitarios. Si bien la capacidad de los estados para utilizar distintas herramientas de evaluaci\u00f3n les permite construir programas de cuidados a medida que respondan a las necesidades de sus poblaciones, tambi\u00e9n dificulta el desarrollo de indicadores comunes de calidad, tarifas de pago y estrategias que promuevan un mejor uso de los recursos estatales y federales.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De manera m\u00e1s amplia, necesitamos comprender mejor las fuentes y las consecuencias de la variaci\u00f3n en estas evaluaciones, porque valorar la capacidad de una persona para realizar actividades de la vida diaria va mucho m\u00e1s all\u00e1 del individuo y afecta a la vivienda, las finanzas y otros servicios sociales para las personas mayores y las personas con discapacidad. Si bien no defendemos un proceso de evaluaci\u00f3n puramente estandarizado, consideramos que la discrecionalidad merece una atenci\u00f3n especial, porque podr\u00eda ser tanto una herramienta para la flexibilidad, la innovaci\u00f3n y la atenci\u00f3n personalizada (los objetivos expl\u00edcitos de los HCBS) como, tambi\u00e9n, una herramienta de discriminaci\u00f3n cuando el proceso es opaco y var\u00eda tanto entre estados. <\/p>\n\n<div style=\"height:40px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Imagen de portada: <a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/photo\/woman-and-elderly-man-sitting-on-bed-7551671\/\">https:\/\/www.pexels.com\/photo\/woman-and-elderly-man-sitting-on-bed-7551671\/<\/a> Autor: Kampus Production; Instagram: <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/kampusvideo\">https:\/\/www.instagram.com\/kampusvideo<\/a>; Esta obra est\u00e1 licenciada bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Licencia Internacional Creative Commons Atribuci\u00f3n-NoComercial-SinDerivadas 4.0<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Millones de personas mayores y personas con discapacidad dependen de los servicios de atenci\u00f3n domiciliaria financiados por Medicaid. Pero existe una gran variaci\u00f3n en la manera en que los estados eval\u00faan la elegibilidad para la atenci\u00f3n domiciliaria. Las evaluaciones estandarizadas dejan margen para la discrecionalidad y la interpretaci\u00f3n de lo que constituye una discapacidad, lo cual puede ser tanto una herramienta para una atenci\u00f3n personalizada como un obst\u00e1culo para desarrollar indicadores de calidad.  <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5496,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[396],"tags":[394,345,360],"authors":[576,578],"class_list":["post-5495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-documentos-de-trabajo","tag-atencion-sanitaria","tag-metricas","tag-practicas-sociales","authors-adrianna-munson","authors-guillermina-altomonte"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2.jpg",1500,750,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-300x150.jpg",300,150,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-768x384.jpg",768,384,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-1024x512.jpg",1024,512,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2.jpg",1500,750,false],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2.jpg",1500,750,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-900x450.jpg",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-500x280.jpg",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Cover-Image_Kampus-2-2-160x160.jpg",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Millones de personas mayores y personas con discapacidad dependen de los servicios de atenci\u00f3n domiciliaria financiados por Medicaid. 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