{"id":5479,"date":"2024-12-01T15:19:59","date_gmt":"2024-12-01T15:19:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/ninos-marginales-directrices-de-manutencion-infantil-y-la-desvaloracion-del-cuidado\/"},"modified":"2026-09-10T19:56:56","modified_gmt":"2026-09-10T19:56:56","slug":"ninos-marginales-directrices-de-manutencion-infantil-y-la-desvaloracion-del-cuidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/ninos-marginales-directrices-de-manutencion-infantil-y-la-desvaloracion-del-cuidado\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os marginales: directrices de manutenci\u00f3n infantil y la (des)valoraci\u00f3n del cuidado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las leyes que rigen las obligaciones de manutenci\u00f3n infantil para progenitores separados reflejan y configuran la comprensi\u00f3n normativa del \u201ccoste de criar a los hijos\u201d, es decir, las condiciones y los recursos necesarios para criarlos. Sin embargo, los c\u00e1lculos efectivos de estos costes se han considerado una cuesti\u00f3n t\u00e9cnica, con escaso contenido normativo, y se han relegado a expertos econ\u00f3micos. Este trabajo muestra c\u00f3mo los modelos econ\u00f3micos neocl\u00e1sicos utilizados en muchos sistemas jur\u00eddicos subestiman el \u201ccoste de criar a un hijo\u201d y propone un modelo alternativo \u201chol\u00edstico\u201d, fundamentado en el reconocimiento del cuidado y de una vida digna.   <\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Las leyes de manutenci\u00f3n infantil y su evoluci\u00f3n en Israel<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cambios en las normas de g\u00e9nero y el auge de la familia de \u201cdoble perceptor\u201d (o de \u201cdoble cuidador\u201d) han dado lugar a cambios continuos en las leyes de divorcio, custodia y manutenci\u00f3n infantil en todo el mundo. La manutenci\u00f3n infantil es la obligaci\u00f3n financiera de los progenitores separados, en la que uno de ellos (hist\u00f3ricamente, el padre) est\u00e1 obligado a pagar dinero al progenitor custodio (hist\u00f3ricamente, la madre) para compartir los costes de criar a sus hijos. Este es el caso de Israel, donde las resoluciones sobre manutenci\u00f3n infantil se rigen por el derecho religioso personal, y tanto el juda\u00edsmo como el islam imponen al padre la obligaci\u00f3n principal y central de pagar la manutenci\u00f3n. A partir de la d\u00e9cada de 1980, los tribunales civiles israel\u00edes se sintieron menos c\u00f3modos aplicando este criterio por defecto, en particular en casos de custodia compartida, y comenzaron a llevar a cabo una \u201cadaptaci\u00f3n\u201d fragmentaria de las normas religiosas a los principios de igualdad de g\u00e9nero, tal como estos son percibidos por el sistema judicial civil.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, y con el prop\u00f3sito de unificar las leyes de manutenci\u00f3n infantil en Israel bajo un derecho civil territorial y de determinar la contribuci\u00f3n de cada progenitor, el Ministerio de Justicia estableci\u00f3 en 2006 el \u201cComit\u00e9 para Examinar la Cuesti\u00f3n de la Manutenci\u00f3n Infantil en Israel\u201d. El Comit\u00e9 determin\u00f3 que deb\u00eda establecerse un derecho civil territorial uniforme por el cual la responsabilidad y el deber de sostener econ\u00f3micamente al menor se impondr\u00edan por igual a ambos progenitores, de acuerdo con la capacidad financiera de cada uno (su cuota relativa del ingreso conjunto) y teniendo en cuenta el tiempo que el menor pasa con cada progenitor seg\u00fan lo determine el acuerdo de custodia. Siguiendo ejemplos de Australia, el Reino Unido y varios estados de EE. UU., el comit\u00e9 propuso que el importe total de manutenci\u00f3n al que un menor tiene \u201cderecho\u201d se determinara mediante una tabla universal que reflejara la cantidad de apoyo financiero que necesita un menor, dados los ingresos conjuntos de los progenitores y el n\u00famero de hijos. Al informe del comit\u00e9 se adjunt\u00f3 un modelo para el c\u00e1lculo de esta tabla estad\u00edstica, propuesto por el economista y miembro del comit\u00e9 Rueben Gronau. El modelo de estimaci\u00f3n identifica el \u201ccoste de criar a los hijos\u201d como el <em>gasto marginal<\/em> en los hijos: las diferencias de gasto entre hogares con dos adultos y sin hijos y hogares con dos adultos y un hijo (o m\u00e1s), condicionado a que los adultos de cada hogar tengan <em>el mismo nivel de vida<\/em>.    <\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El modelo de gasto marginal y sus implicaciones<\/strong><strong><\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las estimaciones del coste de vida de los adultos se basan en los niveles de gasto observados en hogares unipersonales, pero los ni\u00f1os rara vez (si es que alguna vez) se observan por separado de los adultos. Esta situaci\u00f3n no es casual, por supuesto, ya que los ni\u00f1os dependen de los adultos para que los cuiden y los provean. Esto implica que la identificaci\u00f3n del coste de criar a un hijo no puede observarse directamente y requiere un modelo de estimaci\u00f3n. El modelo de coste marginal define el coste de criar a los hijos como los costes asociados exclusivamente a los hijos, es decir, costes que no existir\u00edan si no fuera por los hijos. En este modelo, el coste de producci\u00f3n de la unidad adicional es \u201cmarginal\u201d porque mide el coste de la \u00faltima unidad (el hijo), neto de los costes fijos asociados a la unidad ya existente (el progenitor). En t\u00e9rminos normativos, el modelo marginal refleja la idea de la \u201cfamilia individualista\u201d: la familia como una relaci\u00f3n contractual entre individuos <em>independientes<\/em>. As\u00ed, el coste de criar a los hijos puede estimarse en relaci\u00f3n con el hijo por s\u00ed solo, por separado del coste de vida de los progenitores. Sin embargo, los fundamentos normativos de esta visi\u00f3n (neocl\u00e1sica) de la familia no necesariamente se sostienen en el contexto de las familias y los ni\u00f1os:        <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>En primer lugar, el m\u00e9todo marginal presupone separabilidad entre los individuos dentro del hogar, ignorando la interdependencia inherente entre los hijos y sus progenitores. <\/li>\n\n\n\n<li>En segundo lugar, el enfoque en bienes y servicios comercializados (gasto) para reflejar los costes desatiende el trabajo de cuidados no remunerado, quiz\u00e1 el insumo m\u00e1s importante en la crianza de los hijos.<\/li>\n\n\n\n<li>En tercer lugar, se supone que los costes fijos, como la vivienda, vienen dados por la mera existencia de los progenitores y no forman parte del coste de criar a los hijos, mientras que, en la pr\u00e1ctica, el divorcio en s\u00ed mismo conduce a sustituir un hogar por dos.<\/li>\n<\/ul>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El Modelo de Vida Digna<\/strong><\/h2>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Proponemos un marco conceptual alternativo para la determinaci\u00f3n de la manutenci\u00f3n infantil, arraigado en una visi\u00f3n hol\u00edstica de la familia como un espacio comunitario. Este enfoque sit\u00faa el cuidado y la interdependencia en el centro, al reconocer que el bienestar de los hijos, y en particular su bienestar material, no puede separarse del de los progenitores y, por lo tanto, la manutenci\u00f3n infantil debe determinarse para garantizar el nivel de vida del hogar, y no el del hijo por s\u00ed solo. En consecuencia, el \u201ccoste de criar a los hijos\u201d se identifica como el nivel de ingresos que garantiza est\u00e1ndares de vida digna para los hijos <strong>con<\/strong> sus progenitores, dados los recursos disponibles para la familia. En lugar de intentar medir o poner precio directamente al cuidado, el modelo incorpora el trabajo de cuidados no remunerado incluyendo de forma directa el nivel de vida de quienes cuidan (los progenitores) en el coste total.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u201cEst\u00e1ndar de Vida Digna\u201d de un hogar se calcula mediante una extensi\u00f3n del modelo de Ingesta de Energ\u00eda Alimentaria (FEI), desarrollado por el economista Martin Ravallion. Se ancla en una definici\u00f3n normativa de una cesta de alimentos para cada individuo del hogar y utiliza la suma de estas cestas para identificar el nivel de consumo no alimentario que garantiza la seguridad alimentaria. La suma de ambos constituye el nivel de ingresos que garantiza una vida digna para el <em>hogar<\/em>. Para determinar la manutenci\u00f3n infantil, el nivel de ingresos de vida digna se calcula para cada hogar al que pertenezcan los hijos tras el divorcio, donde el \u201ctama\u00f1o\u201d de cada hogar viene determinado por el acuerdo de custodia. A continuaci\u00f3n, se determinan las obligaciones para salvar las brechas entre los ingresos propios de cada uno de los hogares a los que pertenecen los hijos y los ingresos necesarios para garantizar un est\u00e1ndar de vida digna.    <\/p>\n\n<div style=\"height:100px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La imagen est\u00e1 licenciada bajo una <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Licencia Internacional Creative Commons Atribuci\u00f3n-NoComercial-SinDerivadas 4.0<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los modelos tradicionales de manutenci\u00f3n infantil subestiman el coste de criar a los hijos al ignorar el trabajo de cuidados no remunerado y los gastos de vida compartidos. Un \u201cModelo de Vida Digna\u201d propuesto sit\u00faa el cuidado y la interdependencia en el centro, garantizando que la manutenci\u00f3n refleje el bienestar tanto de los hijos como de los progenitores, en funci\u00f3n de los ingresos y de los acuerdos de custodia. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5481,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[396],"tags":[347,371,359],"authors":[568],"class_list":["post-5479","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-blog-de-documentos-de-trabajo","tag-economia","tag-familia-hogar","tag-gobernanza","authors-naomi-friedman-sokuler"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3.png",1500,750,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-300x150.png",300,150,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-768x384.png",768,384,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-1024x512.png",1024,512,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3.png",1500,750,false],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3.png",1500,750,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-900x450.png",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-500x280.png",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/Untitled-1500-x-750-px-3-160x160.png",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"Los modelos tradicionales de manutenci\u00f3n infantil subestiman el coste de criar a los hijos al ignorar el trabajo de cuidados no remunerado y los gastos de vida compartidos. Un \u201cModelo de Vida Digna\u201d propuesto sit\u00faa el cuidado y la interdependencia en el centro, garantizando que la manutenci\u00f3n refleje el bienestar tanto de los hijos como\u2026","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5479","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5479"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5479\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5479"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5479"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5479"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=5479"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}