{"id":5353,"date":"2024-01-28T20:55:40","date_gmt":"2024-01-28T20:55:40","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/mas-alla-del-privilegio-narrar-historias-diversas-de-masculinidades-cuidadoras\/"},"modified":"2026-09-10T19:56:31","modified_gmt":"2026-09-10T19:56:31","slug":"mas-alla-del-privilegio-narrar-historias-diversas-de-masculinidades-cuidadoras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/mas-alla-del-privilegio-narrar-historias-diversas-de-masculinidades-cuidadoras\/","title":{"rendered":"M\u00e1s all\u00e1 del privilegio: narrar historias diversas de masculinidades cuidadoras"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Imaginemos a un hombre joven empujando un cochecito por la calle en un d\u00eda soleado en el bullicioso centro de una ciudad. Podemos imaginarlo con gafas de sol, un caf\u00e9 helado en la mano, mientras intenta sortear el pavimento adoquinado con su Bugaboo sin derramar la bebida. Muchos imaginar\u00e1n que este hombre es blanco, probablemente de clase media. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 en juego con estas connotaciones de un hombre cuidador como un hombre estructuralmente privilegiado? \u00bfY por qu\u00e9 los hombres BIPOC (negros, ind\u00edgenas y personas de color) y los hombres de entornos socioecon\u00f3micos m\u00e1s bajos se representan tan raramente como cuidadores?    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los \u00faltimos a\u00f1os, el concepto de &#8220;masculinidades cuidadoras&#8221; ha ganado tracci\u00f3n en los c\u00edrculos acad\u00e9micos y en el discurso p\u00fablico. Sin embargo, un examen cr\u00edtico revela una tendencia preocupante: esta narrativa se centra predominantemente en hombres estructuralmente privilegiados, dejando las experiencias de los hombres BIPOC y de los hombres de clase trabajadora en gran medida desatendidas. Si bien mi colega Steven Roberts y yo mantenemos la utilidad del concepto (especialmente tal como lo delinea <a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/10.1177\/1097184X15576203\">Elliott<\/a>), <a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/10.1177\/13607804231205978\">criticamos lo que consideramos usos err\u00f3neos comunes<\/a> en la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica que influyen en la opini\u00f3n p\u00fablica \u2014y son, a su vez, influidos por ella\u2014 que ve a los hombres marginalizados como menos progresistas en general y como cuidadores inadecuados en particular.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las &#8220;<a href=\"https:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/10.1177\/1097184X15576203\">masculinidades cuidadoras<\/a>&#8221; designan masculinidades que no se fundamentan en la dominaci\u00f3n y que desaf\u00edan las normas de g\u00e9nero tradicionales al abrazar la relacionalidad, la vulnerabilidad y las cualidades de cuidado. Desafortunadamente, el discurso actual tiende a pintar un cuadro limitado, presentando a menudo a hombres de entornos privilegiados como el rostro de esta trayectoria progresista. Este enfoque estrecho no solo perpet\u00faa estereotipos da\u00f1inos, sino que tambi\u00e9n excluye las historias y las innovaciones de las comunidades marginalizadas.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las omisiones o el asesinato de car\u00e1cter generalizado de los hombres marginalizados perpet\u00faan estereotipos da\u00f1inos, reforzando la idea de que solo los hombres privilegiados pueden permitirse ser cuidadores y afectuosos. Sin embargo, te\u00f3ricas como la difunta <a href=\"https:\/\/www.taylorfrancis.com\/chapters\/edit\/10.4324\/9780203760635-6\/choosing-margin-space-radical-openness-bell-hooks\">bell hooks<\/a> han argumentado desde hace tiempo a favor del margen como un espacio de apertura y cambio. Siguiendo esta l\u00ednea de pensamiento, no es menos, sino m\u00e1s, probable que las masculinidades progresistas emerjan entre los hombres marginalizados. Los hombres marginalizados (como todos los dem\u00e1s hombres) pueden estar y est\u00e1n involucrados en la violencia y en comportamientos de dominaci\u00f3n. Aun as\u00ed, no debemos excluir el <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/0966369X.2020.1715348\">margen como un espacio de posibilidad en el que se pueden encontrar historias valiosas, incluso revolucionarias<\/a>.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un proyecto de investigaci\u00f3n actual que estoy llevando a cabo junto con <a href=\"https:\/\/research.monash.edu\/en\/persons\/steven-roberts\">Steven Roberts<\/a> y <a href=\"https:\/\/research.monash.edu\/en\/persons\/karla-elliott\">Karla Elliott<\/a>, hemos entrevistado a 41 hombres que trabajan en funciones de apoyo mal remuneradas en el sector australiano de Asistencia Sanitaria y Social. En estas entrevistas, hay abundantes ejemplos de hombres que tienen diversas experiencias de marginaci\u00f3n (basadas en raza, clase, estatus migratorio, capacidad, sexualidad) y que, sin embargo, encarnan de manera bastante hermosa versiones de masculinidades cuidadoras. Curiosamente, en las historias de algunos de estos hombres, su giro hacia el cuidado se narra como algo conectado a sus propias experiencias de marginaci\u00f3n. Simon* (54), un hombre blanco, queer, que creci\u00f3 en Australia, dice que era un oyente bueno y activo porque, como persona queer, era alguien acostumbrado a &#8220;estar fuera&#8221; en cierto sentido, observando a los dem\u00e1s. Ben (33), un hombre negro que creci\u00f3 entre Ghana y Australia, tiene una discapacidad f\u00edsica y dice que se sinti\u00f3 llamado al sector de la discapacidad &#8220;porque, en cierto modo, me ve\u00eda a m\u00ed mismo con ellos [las personas que viven con discapacidades]&#8221;. Estas instant\u00e1neas muy breves de nuestras entrevistas ilustran c\u00f3mo los hombres pueden llegar a cuidar en sus vidas no a pesar de, sino <em>debido a<\/em> sus propias experiencias de marginaci\u00f3n.     <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Curiosamente, esta (y otra) investigaci\u00f3n que desvela aspectos positivos dentro de las pr\u00e1cticas de los hombres marginalizados a menudo se encuentra con escepticismo en conferencias acad\u00e9micas o en procesos de revisi\u00f3n. Esta resistencia puede provenir de preconcepciones arraigadas que asocian a las comunidades marginalizadas con estereotipos negativos y de un contexto en el que algunos acad\u00e9micos pueden albergar sus propios sesgos de clase. La falta de voluntad para reconocer la agencia y la resiliencia dentro de estas comunidades perpet\u00faa inadvertidamente una narrativa unidimensional.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema de la representaci\u00f3n sesgada de las masculinidades cuidadoras va m\u00e1s all\u00e1 de las discusiones acad\u00e9micas: influye en las percepciones p\u00fablicas y refuerza estereotipos da\u00f1inos en la vida cotidiana. Cuando las masculinidades cuidadoras se asocian principalmente con hombres privilegiados, se refuerza la creencia de que la empat\u00eda y la vulnerabilidad son cualidades reservadas para la \u00e9lite. Esto no solo obstaculiza el progreso en la ruptura de las normas de g\u00e9nero, sino que tambi\u00e9n refuerza las jerarqu\u00edas sociales existentes.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para abordar esta cuesti\u00f3n, resulta crucial amplificar las voces y las experiencias de los hombres con diversas experiencias de marginaci\u00f3n en la investigaci\u00f3n sobre masculinidades cuidadoras. Al hacerlo, podemos crear una narrativa m\u00e1s inclusiva que refleje la diversidad de las experiencias de los hombres y desaf\u00ede los estereotipos da\u00f1inos perpetuados por los discursos dominantes. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, las masculinidades cuidadoras no son el terreno exclusivo de los hombres privilegiados. De hecho, las experiencias de marginaci\u00f3n pueden ayudar, no obstaculizar, la actualizaci\u00f3n de pr\u00e1cticas de masculinidades cuidadoras; pr\u00e1cticas que abrazan el cuidado y rechazan la dominaci\u00f3n. <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">* todos los nombres de los participantes son seud\u00f3nimos<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estudio mencionado en el texto ha recibido financiaci\u00f3n del Australian Research Council bajo el esquema &#8220;Discovery Projects&#8221;, n\u00famero de concesi\u00f3n DP220103315.<\/p>\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cr\u00e9dito de la imagen: Subiyanto de Pexels<em><br\/>Esta obra est\u00e1 bajo una licencia <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International License<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva investigaci\u00f3n sobre las &#8220;masculinidades cuidadoras&#8221; 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