{"id":5320,"date":"2023-10-21T16:14:10","date_gmt":"2023-10-21T16:14:10","guid":{"rendered":"https:\/\/revcaredev.wpenginepowered.com\/legados-de-las-reformas-migratorias-de-ee-uu-de-1965\/"},"modified":"2026-09-10T19:56:26","modified_gmt":"2026-09-10T19:56:26","slug":"legados-de-las-reformas-migratorias-de-ee-uu-de-1965","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/legados-de-las-reformas-migratorias-de-ee-uu-de-1965\/","title":{"rendered":"Legados de las Reformas Migratorias de EE. UU. de 1965"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soluci\u00f3n a la escasez de trabajadores del cuidado y dom\u00e9sticos mediante la modificaci\u00f3n del sistema de inmigraci\u00f3n tiene una historia accidentada. En la d\u00e9cada de 1960, cuando las mujeres afroamericanas rechazaron el \u201ctrabajo de sirvienta\u201d, como Catherine Jermany, l\u00edder de los derechos de bienestar de California, denomin\u00f3 incluso a los trabajos de atenci\u00f3n domiciliaria, las agencias de empleo y los registros de enfermeras recurrieron a \u201cimportar\u201d lo que los funcionarios gubernamentales llamaron trabajadores \u201cextranjeros\u201d para puestos dom\u00e9sticos con alojamiento. Sin embargo, hab\u00eda un problema: la clasificaci\u00f3n de los trabajadores dom\u00e9sticos \u2014que inclu\u00eda limpiadores, cocineros, ni\u00f1eras y asistentes personales para ancianos y personas con discapacidad\u2014 como <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.jstor.org\/stable\/3002322\" target=\"_blank\">no cualificados seg\u00fan las normas ideadas por el Departamento de Trabajo (DOL)<\/a> para implementar la Ley de Inmigraci\u00f3n y Nacionalidad Hart-Celler de 1965. Su inclusi\u00f3n en el anexo \u201cB\u201d casi eliminar\u00eda la entrada permitida de ayuda dom\u00e9stica.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al reformar el sistema de preferencias para la admisi\u00f3n de inmigrantes en EE. UU., la Ley Hart-Celler dio preferencia al talento profesional y a la reunificaci\u00f3n familiar, al tiempo que puso fin a la entrada sin restricciones desde el hemisferio occidental. Buscaba proteger a los trabajadores nacidos en EE. UU. de la competencia tanto de mano de obra cualificada como no cualificada, exigiendo a los posibles inmigrantes (normalmente a trav\u00e9s de futuros empleadores) que obtuvieran una certificaci\u00f3n laboral del DOL, que denegaba la entrada si se pod\u00eda contratar a trabajadores nacidos en EE. UU. para el puesto y si las condiciones del trabajo afectaban negativamente a los salarios, las horas y otras normas. Cuando las normas entraron en vigor en julio de 1968, el mayor n\u00famero de solicitudes correspond\u00eda a trabajadores dom\u00e9sticos. Estos no eran los trabajadores que el sindicalismo organizado y la administraci\u00f3n Johnson ten\u00edan en mente cuando <a href=\"https:\/\/read.dukeupress.edu\/labor\/article-abstract\/12\/3\/19\/14686\/Hart-Celler-at-Fifty-Lessons-for-Immigration\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">intentaron controlar el mercado laboral e impedir la importaci\u00f3n de esquiroles, especialmente en lo que respecta a la agroindustria<\/a>.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <a href=\"https:\/\/www.cambridge.org\/core\/journals\/international-labor-and-working-class-history\/article\/never-obsolete-private-household-workers-and-the-transaction-of-domestic-work\/8D2A1654B9058946A0F288D78218EEBC\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ley de 1965 amenaz\u00f3 el sustento de los intermediarios laborales<\/a>, quienes ayudaban a mujeres blancas de clase profesional y empresarial que buscaban cumplir con sus responsabilidades familiares mientras continuaban con su propio empleo, obteniendo sirvientas con alojamiento. Durante un per\u00edodo de comentarios abreviado a finales de 1965, protestaron ante el DOL argumentando que la vida urbana moderna requer\u00eda sirvientas con alojamiento para cuidar a los ni\u00f1os y el hogar. Las trabajadoras por d\u00eda, explicaron, eran menos fiables porque ten\u00edan sus propios hogares que atender y estaban a merced del mal tiempo y los retrasos en el transporte. A veces expresando un expl\u00edcito sentimiento antirracista, las agencias y los empleadores prefer\u00edan a trabajadoras d\u00f3ciles pero atentas y no estaban dispuestas a satisfacer las demandas de respeto y salarios m\u00e1s altos exigidas por las mujeres negras de EE. UU., que estaban a punto de lanzar un <a href=\"https:\/\/brill.com\/view\/journals\/wusa\/11\/4\/article-p413_2.xml\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">movimiento nacional de trabajadoras dom\u00e9sticas<\/a>.    <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El folleto de la Asociaci\u00f3n de Agencias Dom\u00e9sticas y Registros de Enfermeras de octubre de 1969 instaba a la nueva administraci\u00f3n Nixon a actuar: \u201cLes advertimos&#8230; Los problemas de desempleo y bienestar de este pa\u00eds NO pueden resolverse neg\u00e1ndoles a ustedes, el p\u00fablico estadounidense, la ayuda dom\u00e9stica\u201d. El folleto instaba a las mujeres a escribir a sus congresistas para cambiar las leyes de inmigraci\u00f3n, o las mujeres trabajadoras y profesionales de todos los campos se ver\u00edan obligadas a quedarse en casa en el papel de amas de casa porque no podr\u00edan obtener ayuda dom\u00e9stica. De hecho, senadores y representantes enviaron apelaciones de sus electores al DOL para que reconsiderara los visados para sirvientas con alojamiento. Los <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/1969\/09\/19\/archives\/us-limits-entry-of-domestic-help-curb-on-immigration-is-put-into.html\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">empleadores lograron una nueva norma<\/a> que restring\u00eda la \u201cimportaci\u00f3n de ayuda dom\u00e9stica con alojamiento a hogares en los que hubiera madres trabajadoras con hijos en edad preescolar\u201d, con el cuidado de \u201cinv\u00e1lidos\u201d como excepci\u00f3n para otros hogares.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He encontrado cientos de solicitudes en los Archivos Nacionales: empleadores suplicando la reconsideraci\u00f3n de solicitudes rechazadas para conceder visados a trabajadoras dom\u00e9sticas y del cuidado inmigrantes. Estas peticiones iluminan una crisis en la reproducci\u00f3n social que se desarroll\u00f3 en medio de la revoluci\u00f3n de los derechos, cuando las mujeres afroamericanas buscaron mejores trabajos y el nuevo feminismo foment\u00f3 la participaci\u00f3n de las mujeres en la fuerza laboral. Sin que los hombres asumieran la carga ni una provisi\u00f3n de bienestar social generalizada, emplear a una mujer inmigrante ofrec\u00eda una forma de compaginar la familia y el trabajo remunerado. A medida que la clase empleadora anhelaba la mano de obra barata disponible tras la esclavitud racial, un tr\u00e1fico de la fuerza laboral de mujeres inmigrantes encajaba perfectamente.   <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este momento pol\u00edtico de hace sesenta y tantos a\u00f1os difiere de los esfuerzos actuales para incluir a los trabajadores dom\u00e9sticos y del cuidado como una categor\u00eda laboral preferente en la reforma migratoria en un aspecto importante. Liderados por la <a href=\"https:\/\/www.domesticworkers.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">National Domestic Worker Alliance<\/a>, primero bajo el lema \u201cWe Belong Together\u201d, y su organizaci\u00f3n relacionada, <a href=\"https:\/\/caringacross.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Caring Across Generations<\/a>, los recientes impulsos a favor de los trabajadores del cuidado inmigrantes provienen de los propios trabajadores, en lugar de agencias de empleo con fines de lucro. Establecer salarios dignos y condiciones de trabajo decentes es fundamental para dicha reforma, y quienes la proponen son con menos frecuencia de sindicatos que, a mediados de la d\u00e9cada de 1960, a\u00fan no reconoc\u00edan a los trabajadores dom\u00e9sticos y del cuidado como trabajadores o posibles miembros. As\u00ed, mientras los hogares de todo tipo siguen sufriendo un d\u00e9ficit de cuidados, quienes recurren a mujeres inmigrantes de color como soluci\u00f3n est\u00e1n ahora liderados por defensores de comunidades que ya realizan el trabajo necesario y esencial del que otros dependen.    <\/p>\n\n<div style=\"height:42px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>P\u00e1gina web de la autora <a href=\"https:\/\/www.femst.ucsb.edu\/people\/eileen-boris\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Eileen Boris<\/a><\/em><\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La imagen de portada ha sido dise\u00f1ada por Nancy Folbre.<br\/>Esta obra est\u00e1 bajo una <a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/4.0\/\" target=\"_blank\">licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 International<\/a>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ley de Inmigraci\u00f3n y Nacionalidad Hart-Celler de 1965 restringi\u00f3 severamente la inmigraci\u00f3n de trabajadores del cuidado a los Estados Unidos, lo que gener\u00f3 un d\u00e9ficit significativo de cuidados en muchas familias.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":5322,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_relevanssi_hide_post":"","_relevanssi_hide_content":"","_relevanssi_pin_for_all":"","_relevanssi_pin_keywords":"","_relevanssi_unpin_keywords":"","_relevanssi_related_keywords":"","_relevanssi_related_include_ids":"","_relevanssi_related_exclude_ids":"","_relevanssi_related_no_append":"","_relevanssi_related_not_related":"","_relevanssi_related_posts":"","_relevanssi_noindex_reason":"","_uag_custom_page_level_css":"","footnotes":""},"categories":[358],"tags":[359,379,346],"authors":[484],"class_list":["post-5320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-conversaciones-sobre-los-cuidados","tag-gobernanza","tag-migracion","tag-trabajo","authors-eileen-boris"],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris.png",2000,1124,false],"thumbnail":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-300x169.png",300,169,true],"medium_large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-768x432.png",768,432,true],"large":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-1024x575.png",1024,575,true],"1536x1536":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-1536x863.png",1536,863,true],"2048x2048":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris.png",2000,1124,false],"featured-card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-900x450.png",900,450,true],"card":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-500x280.png",500,280,true],"profile":["https:\/\/revaluingcare.org\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/organize_Boris-160x160.png",160,160,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"rcge-admin","author_link":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/author\/rcge-admin\/"},"uagb_comment_info":0,"uagb_excerpt":"La Ley de Inmigraci\u00f3n y Nacionalidad Hart-Celler de 1965 restringi\u00f3 severamente la inmigraci\u00f3n de trabajadores del cuidado a los Estados Unidos, lo que gener\u00f3 un d\u00e9ficit significativo de cuidados en muchas familias.","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5320"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5320\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5320"},{"taxonomy":"authors","embeddable":true,"href":"https:\/\/revaluingcare.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/authors?post=5320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}